
No estoy hablando de la situación política, económica o de libertades en Venezuela, aunque el comentarío serviriía. Estoy hablando de la radio en Venezuela.
Si hay que definir un momento en el cual el hacer radio en Venezuela comenzó a depauperarse, yo diría que, paradójicamente, fue con el surgimiento de las FM, en 1989. Yo recuerdo el gozo que sentía al escuchar RSC, 1060 AM, en San Cristóbal. Música balanceada (predominantemente anglo), voces sin estridencia, dosis pequeñas de comerciales, comentarios comedidos y en la medida justa. Nada de monólogos pseudo graciosos y ridículamente locales de media hora de duración, nada de voces falsamente atipladas e impostadamente juveniles. Y mucho menos eso, tan frecuente en la radio venezolana de hoy, de sintonizar una emisora, y oir comerciales 20 minutos, luego diez minutos de perorata del locutor y luego tres minutos de música... antes de dar paso nuevamente a comerciales.
No se si será por la crisis, por el personaje aquel que nos acoquina, o por las dos cosas, pero entre propaganda y noticias relacionadas con el locatario de miraflores se va el 90% del tiempo. Y el otro 10%, en música dudosamente audible. O las mismas viejeras de siempre (que hasta a mi terminan cansando) o lo peorcito de lo que se hace ahora. Y ojo que no estoy hablando de las emisoras "populares". Para esas no tengo calificativo publicable.
Y yo me pregunto ¿Que ocurrió con la radio en Venezuela? ¿No hay nadie que le diga a Chataing que ya esta bueno de repetir sus frases huecas con pretensión de humor urbano? ¿No hay quien le advierta a las emisoras que transmiten para varias ciudades que en Maracaibo o Puerto Ordaz a nadie la interesa que la Cota Mil tenga cola? ¿Habrá quien el diga a Martha Colomina que, por muy horrible que sea lo que actualmente pasa, a veces provoca oir hablar de otra cosa que no sea el innombrable? ¿Quien se atreverá a decirle a los de Ateneo FM que su buena intención de colocar música poco convencional se ve empañada por las muy convencionales imposturas y fingimientos de sus locutores? ¿Y quien le dirá a 92.9 FM que tiene audiencia que supera los 15 años, y de vez en cuando pueden hablar en castellano y no en jerga de colegio caraqueño?
Internet, claro, nos permite escapar de esas dictaduras (por lo menos hasta que lo prohiban) y gracias a ello ahora estoy todo el tiempo que puedo pegado a Radio 24, de Zurich, emisora que me hizo recordar la radio Venezolana de mi adolescencia, cuando el énfasis estaba en la música y no en el ego de los locutores. Y además, gracias a ellos, descubrí que hoy en día se sigue haciendo música grandiosa, solo que las emisoras aqui se empeñan en esconderlo y en quedarse pegados en calle 13 (o calle ciega, o calle 8, o calle la jeta, o como se llamen) y similares.
El Link de Radio 24 aqui: http://www.radio24.ch/