El cerebro, el corazón y los sentidos invitan a dejar registro escrito de lo que nos acontece, de lo que observamos, escuchamos, paladeamos y vivimos día a día. Aqui presento mi visión personal del asunto.
Imaginemos una adolescente seleccionando cosméticos: Busca, inquiere, indaga, visita 5 o 6 comercios, pregunta y repregunta hasta conseguir el producto específico, que le de a su piel o a su cabello el tono y textura exactos, que tenga el aroma, consistencia e imagen que siempre busco, de marca reconocida y que sirva para impresionar a sus coetaneos(as).
Esa misma pasión la puse, hace pocos días, para comprar una cinta métrica. Consegui el modelo ideal: 7,5 mts. (mas larga tienden a enredarse), retorno automático, escala en cm. y pulgadas por ambas caras, y doble gancho con imán en el extremo. Una maravilla; por supuesto más costosa que las cintas métricas comunes, pero muy operativa y (por supuesto) muy eficaz para dejar boquiabiertos a colegas, ingenieros, maestros, albañiles y obreros. De modo que cuando se presentó la oportunidad de efectuar un viaje laboral relámpago a los centros de distribución de Barcelona y Maracaibo, lo primero que zampé en el maletín (solo llevaría equipaje de mano) fue la cinta de marras.
Mi ilusión recibió un balde de agua fría en el aeropuerto. Una funcionaria con cara agria me informó que esos objetos no podían llevarse en el equipaje de mano, por no se cual regulación (otra que le debemos al extremismo islámico). La aerolinea se negó a despacharmela en el vuelo, ya que no llevaba equipaje, salvo el bolso de mano. En el aeropuerto de Maiquetía no existe servicio de consigna. Y de ningún modo iba a dejársela a los funcionarios. De modo que las opciones eran : regalarla, destruirla, o perder el vuelo.
Alguien en la aerolínea me sugirió "déjesela a Norato, el que embojota maletas, que tiene fama de honesto". Hablé con Norato, quien se encargó de reiterar que el no se llamaba Honorato sino Norato, y me recalcó que me quedase tranquilo, que el me guardaba la cinta. Así que le consigné la cinta al susodicho, separándome de ella como la uña que se separa de la carne.
Luego del acelerado periplo (en el cual, por supuesto, eché de menos la cinta métrica), volví al día siguiente y me topé con Norato. Le recordé lo de la cinta y dijo "Ah.... Claro! la cinta!... la dejé en casa, pero yo vivo cerca. Ya se la busco" Mal pitido. Me sonó a que el fulano se había olido el enorme valor de la herramienta, y la había guardado pára si. Pero ya que estaba, y no tenía tanto apuro, decidí esperarlo.
Cuando ya estaba apunto de irme, petrificando mi creencia en que el 99% de los venezolanos somos deshonestos, y que nada nos caracteriza más que ese caribismo, esa odiosa viveza criolla que tan visceralmente detesto... se aparecio Norato montado en un mototaxi, tremolando la cinta como si fuese un estandarte; barriendo con mis pronósticos oscuros y haciéndome pensar que, independientemente de la presencia del innombrable y su caterva de tracaleros refocilándose en las mieles del poder y haciendo rapiña con los recursos de todos, existen motivos para creer en la posibilidad de rescatar la honestidad, la nobleza, la ecuanimidad y otros valores perdidos.
Y lo mejor de todo, recuperé mi adorada cinta, que figura en la foto junto a mi hermano Walter, mi sobrina Anna Maria, su esposo Rodrigo y este humilde servidor.
La inventiva sutil está de luto por la muerte de James Graham Ballard, el pasado domingo. Conocí a Ballard a través de sus textos de ciencia ficción dotados de un especial sentido de la espiritualidad y una acertada visión de las sociedades de su futuro, que quizás es este presente. Disfruté de sus textos, escritos en un barroquismo simpático y digerible. Para mi, su obra maestra es el relato "El Jardin del Tiempo" del cual no me canso de hablar una y otra vez (en este blog ya lo he mencionado 3 veces). Ahora que murió, vengo a enterarme que el es el autor de las obras literarias en las que se basaron los taquilleros filmes "El Imperio del Sol" y "Crash".
Y para deleitarnos, un fragmento de la que yo considero su obra maestra:
"Cruzando el lago, él y su esposa miraron sus cuerpos reflejados en las oscuras aguas. Amparado por el «pavillon» por un lado y el muro por el otro, Axel se sentía tranquilo y seguro, y la llanura, con su alborotada multitud, parecía una pesadilla de la cual había despertado felizmente. Puso un brazo alrededor del suave talle de su esposa y la atrajo hacia sí cariñosamente, dándose cuenta de que no la había abrazado desde hacía años, aunque sus vidas habían sido eternas, y podía recordar, como si fuera ayer, cuando la trajo a vivir en la villa.
- Axel - le preguntó su mujer, con repentina seriedad -. Antes que el jardín muera..., ¿puedo arrancar yo la última flor?
Entendiendo su petición, él asintió lentamente con la cabeza"
- Todas las bombas de tiempo tienen una pantalla LCD con grandes números rojos para que se sepa cuando van a estallar; e indefectiblemente son desactivadas cuando falta un segundo para la explosión.
- Los taxistas nunca dan el vuelto.
- Las cocinas no tienen luminarias. Para alumbrarlas de noche es necesario abrir el refrigerador, que ademas esta dotado de un potente reflector que ilumina todo el recinto.
- Si te da por bailar solo en la calle, todos a tu alrededor lo harán (incluyendo los policias) y además se sabrán los pasos.
- Toda investigación policíaca que se respeta incluye una visita a un club de strip tease, donde una de las bailarinas conoce todo acerca del crimen. Generalmente la bailarina es asesinada antes de dar las pistas.
- Siempre hay lugar para estacionar frente al edificio al que uno se dirige.
- Los hombres duros no se quejan en las golpizas. Solo se quejan cuando una chica les cura las heridas.
... LAS PELICULAS DE KUNG FU, BRUCE LEE, JACKIE CHAN, ETC.
- Para volar no hacen falta alas delta, jets, helicópteros ni ninguna ortopedia. Solo hay que tener un corazón puro.
- Todo respetable maestro de artes marciales es borracho, caprichoso, desaseado, psicópata o todo junto.
- No hay mujeres aprendices de artes marciales. O son expertas o son absolutamente ignorantes en la materia.
- Antes de agredir a alguien en una encrucijada hay que anunciar en alta y clara voz el nombre de quien lo está enviando a atacar.
- Cuando varios enemigos atacan al héroe, lo harán de uno en uno. Así, el heroe los va exterminando individualmente mientras los demas ponen cara de odio y mascullan insultos.
- Todos los niños tienen un sexto sentido especial para amar inmediatamente a los héroes aunque sean unos perfectos desconocidos; y a la vez rechazar a los villanos aunque sean miembros de su familia.
- La única mujer bonita del filme se enamora del héroe. Si la villana también es hermosa; igualmente lo hará pero pronto morirá trágicamente, no sin antes arrepéntirse de ser villana.
... LAS TELENOVELAS LATINOAMERICANAS
- Todas las mujeres adineradas duermen en batas de satén, se despiertan ya maquilladas y peinadas y el desayuno que les sirven consiste en media toronja en una copa; que nunca comen ya que antes del primer mordisco hay una llamada o una discusión que lo impide.
- Todas las escaleras son helicoidales.
- El labial y el rimmel nunca se corren, aunque la protagonista llore varias horas seguidas, tome una bebida, ingiera alimentos o bese.
- A cada cachetada femenina a una cara masculina sigue indefectiblemente un beso en la boca. Al principio la mujer se resistirá, y luego mostrará su complacencia moviendo descontroladamnete su cabeza, como si se hubiese descoyuntado.
- Todas las mucamas tienen cuerpo de miss y son perfectas en sus labores. El único motivo por el que pueden ser despedidas es por pretender empatarse con el señorito de la casa.
- Por muy grande que sea la ciudad, todo el mundo va a la misma fuente de soda o restaurant y todas las mujeres dan a luz en la misma clínica.
- En la mesa la gente no come, solo habla y/o discute.
... EL GOBIERNO MILITAR DE VENEZUELA
- La tabla del siete siempre estuvo errada, ya que 7 x 8 = 52
- Cristóbal Colón era genocida y planificó su viaje con el solo propósito de aniquilar las tribus indígenas, aún antes de saber que existían.
- Existe el verbo "ADQUERIR"
- Hay un estado de animo llamado "FELISIDAD" que consiste en calarse los delirios de un psicópata mientras se tramita algun enjundioso contrato o, al menos, se espera una bonificacion monetaria que permita vivir sin trabajar.
- El hampa, el secuestro y los crimenes de odio son inventos mediáticos. Todo esta "excesivamente normal".
- En cualquier cosa negativa que ocurra en el mundo (el cambio climático, los tsunamis, los coches bomba, etc), la culpa es del imperio y de la CIA. En cambio, todo lo positivo (el reflote mundial de los precios del petróleo, la victoria de Dayana Mendoza en el Miss Universo, el descifrado del genoma humano, etc.) es mérito de "El Comandante".
"Loro viejo no aprende a hablar" dice un adagio popular, tan extendido como errado, ya que sobran los ejemplos de personas que se ilustraron o que produjeron interesantes aportes intelectuales o de razonamiento después de lo que benignamente se ha dado en llamar "edad madura". Gaudi, Sócrates, Fermat, Marcuse y otros pensadores destacados contradicen ese falso paradigma, al producir lo mejor de si despues de los 40, dando ese salto cuantico que lleva a alguien destacado a la categoria de genio despues de esa barrera en la que, según algunos ilusos "comienza la vida".
Todo esto viene a colación quizás para darme valor a mi mismo, ante el hecho de que, despues de 5 años sin estudiar nada nuevo (despues de haber abandonado una maestria debido al sindrome TMT y la falta de fondos), estoy ahora cursando un programa eductivo en "Finanzas para no financieros". Finanzas.... el tema del conocimiento al que le tengo mas pavor y en el que me siento mas ignorante, quizas solo superado por la física cuántica; con la diferencia de que la física cuántica no forma parte de nuestra vida diaria (y si lo hace, no nos damos cuenta) y no se torna en requisito para medir el desempeño de un cargo gerencial cualquiera, y el manejo de las finanzas si.
Recuerdo que en mi juventud de estudiante destacado yo me preguntaba como se sentirían aquellos a quienes yo veia abrir los ojos con perplejidad ante una explicación de química orgánica o geometría descriptiva; síntoma evidente de que no estaba entendiendo absolutamente nada. Pues ahora lo he sentido en carne propia. Cuando el facilitador (paradójico nombre) del curso empezó a hablar de EBITDA, UODI y otras siglas que parecen sacadas del sánscrito, estaba tan despistado como cuando traté de entender la lógica relacional de las mujeres latinoamericanas. Eso me obligó a puñalearme fuertemente y a leer concienzudamente sobre una materia en la que jamás me había interesado y en la que ahora, como suele ocurrir con esos temas que descartamos por no pertenecer a nuestro ámbito inmediato de actuación laboral o cognoscitiva, adquieren interés y relevancia una vez que nos enfocamos seriamente en comprenderlos.
Hoy, por ejemplo, mis 5 horas de espera en el consultorio odontológico fueron mucho mas llevaderas con la compañía de mi material de estudio, y aproveché el tiempo para entender la diferencia entre el estado económico, contable y financiero de una empresa, y las variables e indicadores de cada uno de ellos.
Y tengo la esperanza de poder aprovechar los aprendizajes del curso en mis finanzas personales, para ver si alguna vez tengo motivos para dejar de quejarme en ese rubro.
Continuo el relato de mis experiencias, una vez que abandone esa suerte de camara de torturas en que se habia convertido el consultorio de mi odontologa (y no por el taladro precisamente); aquel sábado en que tuve la infeliz idea de levantarme una hora tarde.
Pues ocurre que había que hacer mercado, esa actividad que tiene tantos adictos y que en los comerciales de TV se pinta como un nirvana urbano de sonrisas hiperbólicas, alborozo infantil, esbeltas damiselas y aplomados caballeros. Como es usual, la realidad no se parece en nada a lo que sale en los comerciales de TV.
Luego de competir rabiosamente por el último espacio disponible en el estacionamiento del supermercado en cuestión, que se situaba aproximadamente a 350 mts. y siete niveles mas abajo de la entrada del mismo, entré en el templo del consumismo con la misma actitud del esclavo azteca que subía al cadalso para ser sacrificado a Quetzalcoatl; sabiendo que el acto era necesario pero preguntandome una y otra vez ¿"por que yo?". Una furiosa señora con complejo de Schumacher me saco de mis reflexiones, al atropellarme con su carrito y seguir inmutable, cual marabunta, arrojando frenéticamente todo lo que se le atravesaba en los anaqueles dentro de las fauces del carrito. Así que opté por pasar al compartimiento de licores, que siempre me pareció un oasis relajante dentro de la orgía de movimientos, atascos, gritos, niños corriendo y acomodadores perezosos.
Pero ¡Horror! habia promotoras, es decir, muchachas muy jovenes y muy flacas con faldas muy cortas y tetas operadas que lucian sus falsas sonrisas manchadas de lapiz labial para coaccionar al cliente masculino a comprar la bebida de muy mala relación precio-valor que ellas promocionaban, so pena de hacerlo sentir como un imbecil, un impotente o un anciano. Así que tomé mis botellas apresuradamente y salí de ahí sin disfrutar del hermoso reflejo de las luminarias en el curvo vidrio de los envases, quizás uno de los pocos eventos fascinantes que ocurre en un supermercado.
Pase entonces a uno de los departamentos mas temidos por mi: Los vegetales. Es muy estresante tratar de pasar por todos los carritos estacionados mientras los compradores examinan uno a uno los melones, las naranjas, los ñames y los tomates, en la búsqueda del ejemplar perfecto, que tenga menos magulladuras, textura canónica y paradigmático color. A veces provoca preguntarles cual quedó en segundo lugar, para uno llevárselo y evitarse el proceso. En este departamento, como ocurre siempre, no pude evitar rozar ligeramente a una matrona que casi estaba metida de cabeza entre los brocolis, y que, ofendida por el toque; se volteo y murmuró una sarta de insultos no se si en portugues, siciliano o catalán.
Tocaba el turno de los fiambres y carnes, donde no se porque está establecida la costumbre de chismear en alta voz. Así, mientras me despachaban el pedido, me enteré sin querer de que la hija de fulana salió preñada, al ministro zutano lo volvió a coñacear el mancebo que mantiene en su reducto de la urbanización X, que el dolar paralelo estaba a 6,50 Bs.F. y que el concierto de Robert Hodgson había estado "chísimo". Claro, despues de aproximadamente 90 minutos de espera, uno termina prestando atención a lo que dicen quienes, por lo visto, no tienen nada que hacer en casa y disfrutan de la tortura de estar allí perdiendo el tiempo esperando un filete y unos gramos de jamon.
En las góndolas, el tiempo parece detenerse mientras por un lado una avezada adolescente elige entre 438 tipologías de champú aquel que dejará su cabello más suave, terso, liso y brillante, y por otro un desorientado señorón trata de entender la letra confusa de su mujer y ruega no equivocarse en la adivinación de las marcas que ella prefiere (no se que le hubiera costado a la buena señora especificar la marca pero bueno... así funciona la cosa). En esa detención del tiempo no hay nada Nerudiano. Es que simple y prosaicamente entre los dos atascaron el pasillo y crearon una tranca descomunal, envidia de la autopista Francisco Fajardo un viernes último a las 5 de la tarde.
Los intentos de algunos "vivillos" de colearse en la fila del pago merecerían un post aparte. Y el paradigma del triple nudo gordiano en las bolsas de la compra, de modo que no puedan desatarse y haya que recurrir a la tijera para poder sacar el contenido, ameritaría un estudio antropológico.
Lo que si ers muy simple es el cansancio, hastío y agotamiento mental que me produce cada visita al supermercado, y que suelo paliar atragantándome con algún artículo de la cesta básica, como la nutella, las galletas oreo dark o los chicharrones picantes... que adquiero en el mismo supermercado. Enfermedad y remedio a la vez. Ni modo, la otra opción sería volver a la era pre-revolución agrícola y cultivar la tierra para obtener mis propios alimentos... y de esa manera, ni soñar con la nutella, las oreo o los chicharrones!
En la dicotomía "Al que madruga Dios lo ayuda" (que justifica el despertar tempranero) versus "No por mucho madrugar amanece mas temprano" (que justifica a los de biorritmo tardio) uno tiende a imaginarse que el levantarse temprano es para personas mas bien rurales, pobretonas, anónimas y de personalidad chata, que trabajan todo el día y cuya vida transcurre en medio de rutinas grisáceas; mientras que el iniciar el dia tardíamente se reserva a aquellos quienes el glamour les brota por los poros, que no estan esclavizados por un horario y cuyas vidas son interesantes, por lo opulentas o descarriadas. Al menos eso es lo que una imagina al ver esas novelas o peliculas en las que la protagonista se levanta, digamos a las 12 del mediodia, y su ejercito de mucamas la espera expectante mientras baja las escaleras helicoidales con una brillante bata de saten y se dirije a que le sirvan su desayuno de media toronja en una copa (que nunca come pues antes del primer mordisco se suscita algun desaguisado); o al contemplar esos filmes o leer esos relatos en los que un despertar tardio conduce a una serie de eventos interesantisimos, rocambolescos o hermosos.
En eso pensaba yo aquel sabado en el que decidi probar ese tan alabado placer de quedarse una hora mas arrellanado entre las sábanas. Así que aquel día mi jornada inicio a las 7 a.m. en lugar de las 6 a.m. y yo, ingenuo, imaginaba que mi dia estaria lleno de imágenes bucólicas, de robustos perros juguetones, de fresco viento sobre mi cara, de café y de tertulias. Nada más alejado de la realidad, como relataré a continuación. Esa hora de mas en cama me salió carísima, lo cual prueba que jamás llevaré una vida protagónica, de esas en las que pararse tarde da cancha, concha y caché. (De todos modos, no me gusta desayunar con toronja sino con huevos fritos con chorizo, y ni hablar de las batas de satén, si yo duermo en pelota).
Llegar al consultorio de la odontóloga a las 9 en lugar de a las 8 ocasiono que tuviese 6 personas por delante. Con paciencia me hice a la idea y empece a explorar las revistas del consultorio en búsqueda de algo interesante. Las alternativas variaban desde un magazine inspirado en Victoria Beckham (de hecho, asi se llamaba) repleto de consejos pare eliminar la celulitis y las patas de gallo y publicidad sobre clinicas esteticas y boutiques de moda en Buenos Aires, hasta una revista llamada curiosamente "Philadelphia" dedicada a la mujer evangélica, con artículos tan poco útiles para mi como un análisis sobre el largo de la falda que la ejecutiva cristiana (los evangélicos se creen dueños del cristianismo) debe utilizar para seguir dando la impresión de mujer exitosa sin reñir con los cánones morales de la religión en cuestión.
A todas estas, mientras esperaba y trataba de encontrar algo interesante para leer, noté que el TV del consultorio estaba sintonizado en un anodino canal, no recuerdo si el del clima o el de la bolsa de valores; y una niña pequeña corria por todo el consultorio, salpicando a todo y a todos con su botella de refresco de naranja en el cual la criatura se complacia en sorber y luego regurgitar, de manera que el contenido era una suerte de babaza amarillenta. Hasta aqui, el dia prometia ser simplemente aburrido. Pero dos cosas que ocurrieron casi simultaneamente y tornaron el fastidio simple en kafkianismo puro: La niña de marras paso a consulta y la asistenta del consultorio sintonizo un canal dedicado a transmitir videos de reguetón.
Justo en el momento en que encontré un artículo semi interesante que me absorbió, escuché un sonido que bajo ningún concepto podía tener origen terrestre. Una suerte de ulular acompañado de un zumbido que me hizo creer que había comenzado la invasión alienígena, siendo el zumbido el sonido de las aeronaves, y el ulular el lenguaje de la raza extraterrestre que venía, por lo agresivo del sonido, en son de guerra. Mi ilusión de aventura duró poco. Caí en cuenta que el zumbido era el taladro de la odontóloga, y el ulular salía de la garganta de la aterrorizada criatura que pocos minutos antes habia esparcido su mix de baba y gaseosa de naranja por la sala de espera. La madre, entre tanto, pensando que el auditorio estaba ansioso por oir los chillidos de su retoño, se encargo de dejar la puerta de la sala de torturas, es decir, del consultorio abierta y de poner en relieve sus excelentes dotes de traductora e intérprete del lenguaje de alaridos infantiles. Sucesiones de gritos que a mis oidos sonaban exactamente iguales, eran interpretadas de modo muy diverso por la madre. Ejemplificare 3 casos:
Realmente, yo tampoco considero acertada la exégesis positivista de la coyuntura macroeconómica global, hija.
Todo esto iba adobado por las repetitivas notas del regueton, y frases tan constructivas como "Esta noche vo' a tocarte to'a" o "Guerla, vamo' a perreal tunai".
Muy pocas veces como ese dia desee hallarme en otro tiempo y en otro lugar, huir de las martirizantes sillas, los horripilantes sonidos, las caras petreas de mis acompañantes que hacian parecer expresivas las facciones de los Moai de la Isla de Pascua... quise ser Di Caprio en "El Talentoso Sr. Ripley", Rip Van Winkle en la historia homónima, o Da'an en "Tierra: Conflicto Final"... o al menos ser yo mismo en una tarde ventosa y paramera, con el solo sonido del susurro de las hojas y el arrullo de algunas aves.
Luego de una hora que parecio interminable, el chirriar de la criatura (que por lo visto, a sus 4 años ya tenia una buena cantidad de piezas dentales carcomidas por el neguijón) comenzó a ceder, dejando el protagonismo del surrealismo a los reguetoneros, alternando con esos castrati tropicales que cantan temas edipicos, tan exitosos hoy en dia entre los estratos "populares". A partir de allí, el trauma psicológico que sufrí me obligó a concentrar toda mi fuerza moral en la tarea de llegar incólume a mi turno, para afrontar con entereza el reto del taladro y la sensación de aguja de hielo que atraviesa los dientes. Vine saliendo del consultorio a las 3 p.m. moral y físicamente derruido, soñando con una tarde de holganza y placer. Pero no. La cruel realidad una vez mas imponía su ley. Había que hacer mercado!
Me deja noqueado el sólo recordar ese crucial momento en el que me enteré que el patrón de actividades diseñado para ese dia y la escasez de pitanza en el refrigerador obligaban a emprender esa espeluznante tarea, de modo que.... continuará. Hablaré de la experiencia en el mercado y mi aversión al mismo en el próximo post.
Yo soy el imperio al fin de la decadencia que mira pasar a los grandes bárbaros blancos componiendo acrósticos indolentes en un estilo de oro donde la languidez del sol danza.
Sola, el alma se marca en un denso hastío. Allí abajo, se dice, hay combates sangrientos. ¡Y nada poder, débil con deseos tan lentos, y no querer florecer un poco esta existencia!
¡Y no querer, ay, y no poder morir un poco! ¡Ah, todo está bebido! Bathyllo, ¿acabás de reir? ¡Ah, todo está bebido, comido! ¡Nada más que decir!
Sólo, un poema algo bobo que tiramos al fuego; sólo, un esclavo algo juerguista que os abandona; sólo, un tedio de no se sabe donde, ¿que os aflige!
Como los romanos ante las invasiones bárbaras, siento la urgencia de dedicarme a placeres egoístas mientras el imperio decae y la turbamulta anónima, sedienta, hambrienta, desdentada y mugrienta se refocila en el gozo del poder, hace su rapiña en el marmol de los templos, quema los libros sagrados, ultraja las vestales y defeca en los canales.
En benesuela (reconozcámoslo: ya esto no es Venezuela) la palabra "pueblo" ha dejado de significar "Conjunto de personas de un lugar, región o país." (DRAE-2009) para definir a una horda de resentidos marginales, vagos y carentes de todo sentido de la industriosidad y el emprendimiento, acompañados de sagaces pescadores en rio revuelto y estúpidos románticos cuya creencia en falsedades como "el socialismo del siglo XXI" es más peligrosa que ingenua. Todos bajo la égida de "la cachifa sensacional", un ser siempre ávido de tribuna, figuración y atención, suerte de Juan Vicente Gómez de nuevo cuño, un cazurro muy astuto y deliberadamente ignorante cuyas únicas motivaciones son el odio a todo y a todos y la necesidad de compensar la falta de cariño maternal en su niñez.
Dado que el 55% de quienes habitan esta tierra gustan de comer mierda, pues adelante. Que la coman. No les acompaño. Que se pudran en su peste negra de cadenas televisivas de 10 horas de duración, colas de todo un día para comprar una bolsa de arroz partido y obligatoriedad de vertirse de rojo. Conmigo no cuenten. Ya no siento ninguna identificación ni ningún apego hacia ellos. El pais terminó de romperse, y yo estoy en mi parte. Ellos, en la suya.
Se que los textos demasiado largos son un poco fastidiosos, pero; por favor, si están leyendo este post, no dejen de leer el relato "El Jardín del Tiempo" de J.G. Ballard. Exquisita pieza de un futurismo barroco que hace un espéctacularmente acertado resumen de lo que sentimos muchos venezolanos que no queremos ser benesolanos. El relato esta disponible en: http://www.librosgratisweb.com/html/ballard-j-g/el-jardin-del-tiempo/index.htm
Soy frecuente visitante del interesante blog "paradigmas Actuales" (enlace aqui), donde siempre consigo material para la reflexión. Pero hoy quisiera comentar la otra cara de algunos paradigmas, esa cara antipática y pesada que a veces hace desear retroceder la humanidad hasta el homo habilis y tratar de empezar de nuevo con otro plan.
La RAE define escuetamente paradigma como "Ejemplo o ejemplar", mientras que Wikipedia lo presenta como un modelo o patrón en cualquier disciplina científica u otro contexto epistemológico. (Que palabreja, no?)
Para mi, paradigma es un conjunto de creencias que se asumen como válidas, sin detenerse a revisarlas ni evaluarlas. Un ejemplo sencillo? cuando decimos "El sol sale por el este". Resulta que de Galileo para acá ya sabemos que el sol no "sale", porque lo que se mueve es la tierra, no el sol; y seguimos diciendo "El sol sale" o "El Sol se oculta". Pero ese es un paradigma inofensivo. Hay otros que a mi en lo personal me resultan mas dañinos o antipáticos, y cuya permanencia cual quistes en el entorno nacional desafía toda lógica. Dentro de estos destacan:
- La comida: Hirviendo o Helada. Muy común en panaderías y otros expendios de comida al paso, este paradigma establece que ningún alimento se puede calentar solo un poco. Si gentilmente el dependiente ofrece "¿Se lo caliento"? eso significa que el cachito, cruasán, porción de pizza, quesadilla, almojábana o lo que se le antoje dará vueltas y vueltas inmisericordemente en un microondas por varios minutos, hasta que la temperatura del relleno equipare a la de la lava del Vesubio. Por supuesto, la corteza estará apenas tibia; y si usted desconoce este paradigma, morderá con fruición la apetitosa pieza, para descubrir al nanosegundo que por dentro está hirviendo y que tendrá suerte si conserva algo de tejido en las encías. Si usted, advertido, le dice al empleado que no caliente el alimento, se lo servirá frío y reseco, tal como reposa en el anaquel. No sirve de nada pedir que el alimento se caliente apenas un poco. Este paradigma es maniqueo y el cerebro de quienes lo siguen no está preparado para entender el concepto de "tibio". Se aplica también al café.
- La Hora Venezolana: Quienes llegan a esta "Tierra de Gracia" desde el extranjero, suelen llevarse chascos cuando por primera vez asisten a una fiesta, reunión, conferencia o condumio. Resulta que en la tarjeta se citará, digamos, a las 8:00 p.m. y los inocentes deconocedores del paradigma de la Hora Venezolana llegarán a esa hora, para encontrar que a la anfitriona todavía le están tiñendo el cabello, que los mesoneros no han llegado o que el ponente invitado ni siquiera ha aterrizado en el aeropuerto. El paradigma de la Hora Venezolana establece que usted debe llegar una hora, o mejor, dos horas después de lo que se acordó. Hace poco presencié como una persona, a la 1.45 de la tarde, le dijo a otra "en 15 minutos estoy allá buscándote". Esta otra persona durmió una siesta, se bañó, limpió algunas cosas en la casa y estuvo listo a las 4:00 p.m. Hora en la que en efecto pasó el amigo que debió haber llegado a las 2:00 p.m. Todos felices y muy adaptados, menos yo; que aún no me acostumbro a esta deforme anormalidad en el uso del tiempo.
- Su majestad el coleto: En toda familia venezolana hay una autoridad indiscutible: La del coleto. Cuando se está pasando coleto, toda la familia debe adaptar su dinámica a este hecho. Los niños tendrán que ir a jugar fuera, quien lea repantigado en una poltrona o quien converse en un salón deberá abandonar el recinto para dar paso al totem doméstico por excelencia. Y ¡Ay de quien ose discutir la supremacía del coleto o atreverse a proponer diferir el sagrado acto de trapeo! Será anatema, acallado por la furia de quien, cual sacerdote del templo del Pinolín, empuñe el sagrado cetro del palo del coleto; y obligado a vagar errabundo por los suburbios de la casa hasta que el piso esté seco. Y aún así, recibirá injurias por atreverse a dejar alguna miga o mota sobre el reluciente piso, el más noble objetivo del hogar. A veces este odioso paradigma llega a los recintos de trabajo, y se han visto casos de salas enteras de trabajadores que deben dejar a medio elaborar un informe, un memo, un plano o un fotomontaje para que el todopoderoso trapeador deje su penetrante estela de aroma artificial a lavanda sintética y sus vetas de agua polvorienta por todo el lugar, mientras quien empuña esta terrible herramienta deja escapar una sardónica sonrisa breve que rompe la pétrea caraculiambrez que caracteriza a quienes detentan este oficio.
Existen otros paradigmas locales igualmente inmanentes (como "la última y mos vamos" o "la puntica nada mas") pero por no resultar tan odiosos, no figuran aqui.
Una de mis sentencias preferidas, por lo lapidaria y contundente, salio de la bocota de ese genio de la cultura pop que es Mick Jagger. Hace poco tiempo dijo "Todo lo que esta pasando ahora ya lo he visto, por lo menos, dos veces". Y comento esto por ese subito renacer de la heráldica, ese sorprendente reverdecer de los blasones gracias al continuo crecimiento de las redes electronicas. Una ciencia a la que hace 25 años a nadie le importaba (a no ser que estuviese, como las Bejarano legendarias, tratando de establecer la nobleza de su linaje) es hoy motivo de acaloradas disputas, prolificos foros y, por supuesto, cuantiosas transacciones.
Desde hace tiempo estoy tratando de encontrar datos sobre el origen de mi apellido, como quien busca a donde pertenecer, quizas un poco desorientado por no detentar uno de esos apellidos terminados en "___ez" que significa "hijo de" (Sánchez, hijo de Sancho, Rodríguez, hijo de Rodrigo y así sucesivamente). Mi viejo siempre decía que los Saldivia vinieron de Líbano, huyendo quien sabe de que cruenta venganza de sangre, deuda impagada o virgen desflorada... o quizás por motivos menos románticos o belicosos, como la miseria. El caso es que (siempre según el viejo Alberto Saldivia, QEPD) en Líbano los Saldivia eran "Salik" que significa "La Cruz" y que al pasar por España cambiaron su apellido (cosa muy común en ese siglo XIX de transmutaciones y migraciones) e inspirandose en la población Guipuzcoana de "Zaldivia" adoptaron este apellido, no sabemos si el cambio de Z por S es debido a ignorancia, error de transcripción u otro motivo. Esos Saldivia llegaron a Venezuela en dos oleadas, los primeros se asentaron desde el principio en la sierra falconiana (ramal del que desciendo), siendo uno de los exponentes mas nombrados de este linaje Juan Baldomero Saldivia, que según se dice engendró mas de 50 hijos (no se si enorgullecerme o avergonzarme de ser familia de tal personaje). La segunda oleada pasó por Maicao (Colombia) desde donde vinieron, con pingües fortunas amasadas, a establecerse en Barquisimeto y sus cercanías, y de allí se han extendido por otras partes de Venezuela. De este ramal son los Saldivia de "Saldivia Motors" y los que han tenido figuración política en la nación.
Hasta ahí lo que me contó mi viejo, que nuna usó internet, pero tenía buena memoria y una abuela mucho mas cercana al origen de esta historia. Yo, que si uso internet, he buscado sobre el origen de mi apelido, su etimología y escudo (si es que lo tiene) y me he encontrado con:
- Una apreciable presencia de los Saldivia en Chile, partes de Argentina e incluso Uruguay. Ignoro si esos Saldivia estarán emparentados con los de aquí. - Una fábrica de carcasas de autobuses (en Argentina) que se llama "Carrocerías Saldivia". - Un website que asegura que este apellido desciende de las casas solariegas del sur de España, y que promete enviar el escudo de armas mediante el pago de la módica suma de 72 euros. - Otro website que asevera que aunque el apellido no aparece registrado en los folios de nobleza de Aragón, seguramente posee un origen hidalguesco, por lo que no debería esperar ni un instante para pagar 96 euros, necesarios para que me envíen la historia de mi apellido y su escudo de armas, impresos en cartulina opalina en formato A4. - Este blog.
Además, un libro que leí asegura que el apellido Saldivia es una corrupción de "Zaldívar", que en protovasco (o Euskera) significa "Campo de Caballos" y la descripción de su escudo es algo asi casi inentendible como "en un campo de gules, torre de azure en el cuartel superior izquierdo con lucero de plata rampante semi prevalente y oriflama de sable" y no recuerdo que otras marramucias pseudomedievales que parecen sacadas del Romancero del Cid.
En todo caso, el solo saber que llevo el mismo apellido de mi papá, a quien admiré en vida y cuya memoria tengo siempre presente, basta para sentir un inmenso orgullo, mas allá de los blasones, escudos recargados de detalles churriguerescos y leyendas de epopeyas añejas.
Una de las cosas que no cesa de sorprenderme (y agradarme) de esta ya madura internet, es la posibilidad de saltar de un tema a otro completamente diferente (casi siempre insospechado) con pocos clic de diferencia. Esta mañana estaba leyendo una cuasi soporifera informacion sobre el uso del latin en españa, en el sitio de consulta http://www.elcastellano.org . De pronto, salta a mis ojos un título sobre las palabras de nueva aparición en el 2008 (en España, claro, que ellos siguen creyéndose dueños de la lengua castellana), y consigo el vocablo "Tecktonik" al que se describe en el areticulo asi: "Esta nueva forma de bailar —un frenesí de brazos que giran y se retuercen sobre la cabeza, movimientos que beben de las fuentes del hip hop, del techno o del voguing— causa furor y en Francia y, tímidamente, se ha colado en nuestros hogares a través de Internet. Sus estrellas son los Yelle."
Evidentemente, esa definicion sonaba muy invitadora, asi que sin perdida de tiempo entre en youtube y busque Tecktonik Yelle... y he aqui el resultado:
Nada mas alejado de una aburrida clase de latin en el que lánguidos adolescentes practican periclitadas desinencias con frases insólitas como "La Tua Mater Mala Burra Est" (Traducción: Tu Madre Come Manzanas).
Y bueno, como amante de la música agradezco la energía y freecura que aporta esta corriente del "Tecktonik". En francia ya hay clases de Tecktonik, equivalentes a las clases de bailoterapia de estas latitudes. Aunque Caracas, ciudad siempre ávida de recuperar su charm perdido de la época de la Venezuela Saudita, no debe tardar en albergar una academia de Tecktonik, a ser abierta por Maki Gorrondona De Las Casas Goytisolo, o alguna otra trasegada ex-burguesa local venida a menos...
Ya se siente lejano aquel 8 de Abril de 1997, en el que, en medio del Primer Congreso Internacional de la Lengua Española (Zacatecas- México), un atrevido Gabriel García Márquez lanzo esta invitación: "¡Juvilemos la hortografía!", ¡"Henterremos las achez rupestrez!". La andanada de críticas que suscito este dislate (una reseña de ese sainete aquí) obligó al Gabo a retractarse parcialmente de su acceso de locura, escudándose en circunloquios espesos e invertebradas excusas. Porque, aunque a primera vista no lo parezca, por estas latitudes la Gramática, Ortografía y Prosodia Castellanas tienen defensores tanto en las elevadas esferas de la escritura culta como en el llano descampado de la palabra hablada y el texto cotidiano.
Consultando algunas fuentes históricas, vemos que la Venezuela de 1941 había un 57,2% de analfabetismo, realmente un porcentaje muy elevado. Sin embargo, es de suponer que el 42,3% población alfabetizada leía y entendía adecuadamente, y se preocupaba por la corrección de los textos. Solo así se explica la brutal caída en la popularidad del candidato a la presidencia Ángel Biaggini, quien vio esfumarse sus posibilidades tras escribir “ENTUCIASMO” en una nota de agradecimiento (ver reseña aquí). La situación hoy día es diametralmente opuesta. Que la gobernación “Socialista” de Yaracuy publique un aviso en el que Venezuela se define como “BOLIBARIANA”, o que el website de la Onidex escriba “ALCARDIA” ya constituyen signos de depauperación del uso del idioma. Pero que el presidente de la República, supuestamente representante de todos los venezolanos, en un acto público escriba “FELISIDAD” en una pizarra es el colmo. No extraña el mutis del Ministro de Educación, ni de los tinterillos afectos al régimen, todos muy mordaces y agudos cuando de atacar al que piensa diferente se trata, pero solemnemente cómplices de cada burrada de su líder, desde el “ADQUERIR” hasta la “FELISIDAD”.
Así pues, la rimbombante declaratoria de erradicación del analfabetismo en Venezuela (2005) no acota el porcentaje de analfabetas funcionales incapaces de escribir correctamente; porcentaje dentro del que, seguramente, habría que anotar al locatario de Miraflores.
Creo que el desprecio del susodicho por las reglas gramaticales y ortográficas del castellano no constituye una travesura (como en el Gabo) y ni siquiera una rebeldía. Es ignorancia pura y dura. Sin embargo, igualmente estoy convencido que el uso de la lengua castellana en Venezuela se verá favorecido. Somos muchos los que procuramos diferenciarnos en cuanto sea posible de las conductas viles, chabacanas, marginales y erróneas de la cada vez más menguada horda de seguidores del actual régimen; y la congerie de disparates vomitados por el personaje de marras y sus seguidores antes bien genera el aliciente de emplear correctamente el idioma.
Al fin y al cabo, somos la tierra natal del brillante Andrés Bello, olvidado por este régimen por el imperdonable pecado de haber elegido las letras y no los fusiles como oficio. Llegará para el la reivindicación, como llegará también para el pacifismo, la concordia, la civilidad, el decoro y todas las virtudes poco practicadas por la mayoría de los acólitos del actual régimen.
En mi niñez y juventud no existia internet, ni el chat, ni los celulares, ni la TV por cable. Eso dejaba mucho mas tiempo para la lectura, pero tambien para el cotilleo, la charla y el ejercicio de la imaginacion. Ultimamente he venido recordando algunas historias y aseveraciones de tradicion oral contemporanea que circulaban por aquellos tiempos, y que hoy en dia suenan risiblemente extemporaneas, cursis e ingenuas, aqui comparto algunas:
1) El Diablito de Rata: Para quienes somos amantes del jamon endiablado enlatado (Diablitos) era un martirio esta leyenda. Siempre aparecia alguien que era amigo del amigo del primo de un tipo que trabajaba en la fabrica de este producto, que confesaba que el mismo estaba elaborado con carne de rata blanca molida. Segun esta leyenda, bastaba con meter la lata de diablito en agua hirviendo un rato, luego al abrirla se observaban los pelos de rata en la superficie. La verdad es que no se me ocurre como un invento tan ridiculo tuvo tanta difusion, porque para empezar: ¿Donde se ha visto que para que un pelo aparezca hay que someterlo a ebullicion?. A pesar de todo, nunca deje de comer diablitos, y los sigo haciendo con gusto, como todo venezolano que se respete.
2) El limón está a un grado de ser veneno / La carne de cerdo está a un grado de ser pus: Cuando alguien (generalmente una persona mayor de la epoca) musitaba una de estas risibles frases, yo siempre preguntaba ¿un grado en que escala? y la respuesta era una evasiva tipo "bueno, un grado, pues" (algo asi como "usted se calla, menor de edad, que aqui el adulto, y por lo tanto el que sabe, soy yo"). Nunca supe de nadie que dejara de comer limón o carne de cerdo por culpa de esta estulticia, pero si escuché mucha gente repitiendo este disparate, con la misma alienación mecanica con que hoy en dia hay gente que repite "Uh Ah Chavez no se va" sin molestarse en conectar el cerebro.
3) Cierre el paraguas que es pavoso tenerlo abierto bajo techo / No se corte las uñas porque es domingo y eso es malo / No se bañe hoy, que es viernes santo y se convierte en pescado: Esta sarta de idioteces ha sido (afortunadamente) por completo superada, quizás con excepción del cierre inmediato del paraguas que ejecuta mecánicamente la gente al entrar a un recinto. Me imagino será esto un reflejo en nuestra sociedad de "El paradigma de los 5 monos" (una buena version aqui).
4) Los zapatos de goma dañan la vista: Según esta atrevida e invertebrtada aseveración, usar por demasiado tiempo o con demasiada frecuencia zapatos con suela de goma terminaba dejando a la gente miope o ciega. Me imagino esta insidiosa falsedad fue inventada por algun vendedor de zapatos de suela que noto que sus ventas se venian al suelo en los 70s, dada la preferencia de la gente joven por un calzado mas comodo. Cuando me detectaron miopia a los 11 años, hubo quien me dijo algo como "¿vió? yo le dije que eso le iba a pasar, usted usa mucho zapatos de goma". Mi educacion me impidio responder como era debido a esa frase que constituye una violacion de toda logica cartesiana.
5) Aqui va a pasar algo horrible: En los setentas se pusieron de moda dos historias. que siempre le habian ocurrido a la cuñada de la prima de una amiga o al hijo del vecino de un compadre de un colega. En la primera historia, una atractiva joven comienza un juego de flirteo con un caballero igualmente atractivo dotado de impenetrables lentes oscuro (por la epoca de la historia, a juro tenian que ser Ray Ban perita). El galan se acerca a la damisela y entabla una conversacion con ella, haciendo alarde de su vasta cultura, prosapia y labia, pero sin quitarse los lentes en ningun momento. De pronto su discurso cambia, su voz enronquece, y el galan de marras le musita a la femina que el es un enviado de otro planeta que viene a advertirle que huya cuanto antes de la ciudad, ya que va a ocurrir un cataclismo que la destruira. La chica se rie y le pide que pruebe lo que dice. Por toda respuesta el galan-alienigena se quita los lentes y dos potentes rayos de luz brotan de sus ojos, cual espadas de star wars. La chica enloquece y es internada en un manicomio (nadie aclaró nunca como se supo la historia si la chica estaba chalada, y porque nadie mas en la fuente de soda se dio cuenta de los rayos oculares ni enloqueció) Quienes vivan en Caracas (y hayan nacido antes de 1970) quizas recordarán que la supuesta fecha del cataclismo era el 28 de agosto de 1977, y mucha gente realmente se fue de Caracas ese dia; por si acaso.
La seguna historia cuenta que una persona iba por la calle, y ve a una mujer anciana y miserable pidiendo limosna con un niño en brazos. Al acercarse el transeunte, nota que el bebe en cuestion es horriblemente deforme por lo que (sin pizca de discrecion) exclama "¡Que niño tan feo!" A lo que la anciana responde: "Mas feo es lo que va a pasar aqui JAJAJAJAJAJAJAJAJA" (Risa tipo fantasmagórico). El tipo queda aturdido con la risa, y al volver a mirar, la mujer y el niño han desaparecido.
Como ven, ya pasaron mas de 30 años desde el nacimiento de estas historias y nunca se demostro que los diablitos fuesen de rata, nunca se conviertieron en pescado quienes se bañaron un viernes santo, y menos aun les cayo pava, mabita o malfario a quienes se cortaron las uñas un domingo o dejaron un paraguas abierto bajo un techo.
Tampoco ocurrio ninguna catastrofe en Caracas... bueno, aunque pensandolo bien... mejor no sigo, para no terminar, como siempre, hablando del actual regimen.
Mi amigo Alexis Mora (su blog aquí) habla mucho de Macondo, de ese Macondo que García Márquez define como un estado de ánimo. Y en Venezuela ya uno no sabe si vive en Macondo o si convive con Macondo o si uno mismo es parte de ese Macondo; por el caudal de hechos, conversaciones, actitudes, ideologías y realidades insólitas que pueblan el día a día de quienes tenemos la “dicha” (el sentido literal o irónico queda a juicio del lector) de habitar en estas latitudes. Quisiera citar algunas muestras de ello, recientes y no tanto:
1) Publicado en http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/20790/robaron-a-militares-rusos-en-hotel-de-caracas/: “El lunes se hospedó un equipo de oficiales del Alto Mando militar de Rusia en el hotel Eurobuilding. Los ubicaron en la suite presidencial. Eran 22 personas. Les robaron los dólares y objetos personales. Uno de ellos acusa la pérdida de mil 200 dólares.” O sea… viene unos rusos a cobrar una millonada para “defendernos”, para “luchar contra el imperialismo” y bla bla bla… y los roban como a los propios conejos. Menos mal que “En Caracas no hay Delincuencia” (El Triple HP dixit y sus acólitos repiten)
2) Publicado en http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/3586/acosta-carlez-y-el-derecho-a-tener-una-hummer/: “¿Es que acaso nosotros los revolucionarios no tenemos derecho a tener una Hummer o un carro?” Esta frase eructada por el acérrimo chavista Acosta Carlez es una perla en si misma. Todavía tengo fresco el recuerdo del Triple HP levantándole el brazo al susodicho (que también dijo “mi eructo salvó la revolución”) y proclamándolo como la genuina opción revolucionaria para Carabobo. Que después ciertos desacuerdos sobre comisiones, porcentajes y otras cosas del vil dinero hayan cercenado la cercanía espiritual de estos dos “próceres” es una minucia menor en un Macondo que no cesa de sorprender.
3) Publicado en un blog férreamente oficialista (específicamente en http://revolucionche.blogcindario.com/2007/03/00127-quot-sin-tetas-no-hay-paraiso-socialista-quot-reacciones.html): “… Hay una gran hipocresía en todo esto…¿quien dijo que una revolucionaria tiene que ser fea…?" Esa perla salió de la boquita de la concejala oficialista (al menos lo era en el momento en que lo dijo, que ahora con tanto salto de talanquera…) María Eugenia Bellorín, quien propuso la Misión “Sin Tetas No Hay Paraíso” para propiciar que las jóvenes revolucionarias mesmas de la Isla de Margarita pudieran contar con un aporte gubernamental para agrandarse las glándulas mamarias, al mejor estilo de los nada revolucionarios cuerpos imperialistas de “Baywatch”. De cualquier modo, no estaría mas que la desgreñada fosforito, la androgenizada Iglesias, la tierrúa Ron y la poco agraciada Flores (entre otras) le tomaran el apunte a eso de que la belleza y la revolución no están reñidas. Saquen el ejemplo de la primera madre del gran Hijo de su Madre, que dejando de lado el aspecto de cachifa ordinaria y campurusa que tenía hace dos lustros, ahora luce lentes Chanel, ropa de diseñador y anillos de gemas en sus sarmentosos (aunque aún ávidos de firme carne juvenil, según dicen) dedos.
No debe extrañar que las tres referencias a esas incongruencias cotidianas provengan de la fuente política. Un tema del que hace 20 años (cuando éramos felices y no lo sabíamos) solo se hablaba en vísperas de elecciones (cada 5 años) constituye hoy la médula principal de la mayoría de los diálogos y una causa relevante de divorcios, separaciones, pleitos familiares y odios desatados. Cabría esperar, dada la ubicuidad del tema, un aumento en la cantidad y calidad de eruditos y expertos en Ciencia Política. Pues no. Seguimos siendo campeones en Misses, beisbolistas y hampones, pero muy poco destacados en científicos, escritores, arquitectos y pensadores. 5 Miss Universo, 5 Miss Mundo, 0 Premios Nobel, 0 Premios Pritzker. “Bochinche, puro Bochinche” diría Francisco de Miranda (más aún si resucitara y supiera que este régimen lo quiere llevar de mantuano a tierrúo ). “Macondo” diría exultante García Márquez... o Alexis Mora.
Reconozco que es algo arriesgado comentar sobre las creencias de los demás, ya que fácilmente se puede caer en la ofensa o en la descalificación sin quererlo. No obstante, a mi mentalidad 100% occidental (aunque he tratado de ilustrarme un poco sobre otras culturas) le resulta asombrosa (por no decir absurda) la lógica del "Cargo Cult" o "Culto del Cargamento" (referencia en wikipedia en español aqui y en ingles -mas completa- aqui)
Durante la segunda guerra mundial, se hizo costumbre que aviones estadounidenses lanzasen sobre algunas islas del pacífico sur cajas (cargo) con gran variedad de apreciados bienes en su interior (comida enlatada, prismáticos, armas, etc.) para suplir a los soldados destacados allí. En ciertos casos las cajas eran rescatadas por los nativos (o eran lanzadas directamente a ellos), en otros casos los nativos tenían contacto directo con ese tipo de bienes a través de misioneros, visitantes o los mismos soldados. De este modo, los nativos fueron generando un sistema de creencias según el cual los espíritus de sus ancestros enviaban los bienes para premiarles, a través de sus mensajeros de piel blanca.
Cuando se acabó la guerra, disminuyó o paró el flujo de bienes, por lo que los nativos comenzaron a realizar una serie de rituales para incentivar el regreso de los mismos. A veces encendían luces (en evocación a las bengalas) para guiar los supuesto "pájaros de metal" que traerían los bienes; otras veces creían que construyendo con sus materiales y de modo artesanal la carcasa del objeto como tal se atraería la llegada del mismo, como ejemplo de ello están los walkie-talkies de concha de coco y los aviones de fibra vegetal como el de la foto. Generalmente se copiaban las insignias militares y símbolos como el de la cruz, creyéndose que los mismos tienen un carácter mágico que propicia la reaparición del "cargo" (los bienes).
Hoy en día una derivación del Cargo Cult denominada "El culto a John Frum" sigue vigente en la isla de Tanna, Vanuatu. Esta creencia (no se si llamarla religión) propugna que el mesías John Frum (el origen del nombre es incierto) volverá a traer mucho "cargo" (medicamentos, refrigeradores, comida, etc) a los nativos. Mientras tanto, su espíritu reposa en las profundidades del Monte Yasur, un volcán activo de la isla. Un reportaje de la BBC al respecto puede leerse (en inglés) aqui.
Con todo lo ajena que me pueda resultar esta fe, me parece inofensiva en su ingenuidad. El culto al cargamento no obliga a nadie a ceder el 10% de sus ingresos al lider de la congregación (como si lo exigen algunas iglesias contemporáneas) ni invita a sacrificar cabras o gallinas y a bañarse con su sangre para lavar el pecado, como tengo entendido lo establece la santería. Pero en fin... cada quien cree en lo que quiere creer. Es raro que aquí en Venezuela no hayan inventado una religión donde el mesías sea... no, mejor no lo digo, auque este blog no lo lee casi nadie, no vaya a ser que a algún tarifado le agrade la idea y termine poniéndola en práctica!
Me ha resultado muy divertido, en las tres ocasiones en que he renunciado a un empleo, el desaforado y súbito surgimiento –en voz de mi jefe de turno- de contraofertas laborales ventajosísimas, acompañadas por un breve informe del status económico de la firma donde se enfatiza que justo hace media hora la empresa acaba de salir de la situación de cuasi-quiebra que impedía que se le subiese el salario al arquitecto Saldivia, y se sitúa ahora en el top five de la versión venezolana de la revista Forbes, lo cual implicará prosperidad, fama, figuración, cancha, concha y caché para todos.
Pero como buen gocho, además hijo de larense, soy de los que propugna que “a perro macho lo capan una sola vez”, “después del ojo afuera no vale Santa Lucía” y “golpe dado no tiene quite”. Así que nunca he des-renunciado y creo que nunca lo haré.
Esos cantos de sirena empresariales me generan una sensación dual; por un lado mi ego se infla sabiéndome apreciado en el entorno, por otro me pregunto si no será que mis jefes piensan algo como: “¿y donde voy a conseguir otro pendejo como Saldivia, que se da durísimo trabajando de sol a sol por cuatro lochas?”
Así que el próximo 15 de Octubre, con (pre)aviso y sin protesto, inicio nuevos derroteros laborales, como Jefe de Planta Física de una industria de producción de alimentos. ¿Sentiré nostalgia por mi trabajo actual y por mis compañeos(as)? Evidentemente, pero ¿Estoy motivado y con deseos de cambiar de rumbo (y ganar mas dinero)? POR SUPUESTO!
Estuve de vacaciones en Falcón y tambien en Maracaibo. Ya había comentado sobre la tierra del sol amada en un post anterior, así que ahora compartiré (quizás de modo algo incoherente, como es mi costumbre) mis impresiones acerca del particular estado Falcón:
1) Coro se parece a la San Cristóbal de hace 20 años. La playas buenas mas cercanas al Táchira están a 10 horas de distancia, en Falcón. Por eso hay tanta familia gocha con casa en Adícora o en El Supí. Y por eso hay tanto gocho en Falcón. La presencia se siente en los apellidos, las facciones, las panaderías y los "Córigans" (barra falconiana del Deportivo Tachira). Coro me mostró su lado gentil, con su zona colonial cuidadita, sus árboles en las aceras y su gastronomía dulce e hipercalórica; pero también enseñó su lado agreste, con su ausencia de drenajes que convierten las calles del centro de esta ciudad en una gigantesca miasma intransitable cuando llueve. Esa calma diurna y ese afán por rumbear nocturno que observé me recordaron la San Cristóbal de los 80's, con su jolgorio de 24 horas en el estacionamiento de la Plaza de Toros.
2) Adícora está sucia y los Médanos tambien. La que solía ser una de las playas mas amables de Venezuela está ahora descuidada, abotargada de desperdicios y ahogada por un urbanismo carente de planificación. Por lo visto la visita de europeos que desean windsurfear no ha servido para mucho mas que crear posaditas para mochileros. Por otra parte, a veces quisiera ser el Dr. Mengele para cambiarle el chip del cerebro a los idiotas que arrojan desperdicios en los médanos de Coro. Imperdonable.
3) En Falcón no hay apagones sino alumbrones. El servicio eléctrico es pésimo, cosa curiosa si tomamos en cuenta el aspaviento que hacen los gobiernos nacional y local por poseer la "Refineria mas Grande del Mundo" (Amuay). Parece que ni una puya de ese chorro de dólares se queda en Falcón, como bien lo acota mi amigo Silmariat.
4) Ir a Punto Fijo es como ponerse una inyección. El resultado puede ser bueno, pero la experiencia per se no es nada agradable. Que me perdonen los nativos y habitantes de esa urbe, pero la vi fea, calurosa, cargada de conductores groseros y dependientes malhumorados. La gracia arquitectónica y la planificación urbana nunca se han paseado por esas tierras, de vocación eminentemente comercial acendrada ahora por la zona franca. Compré licores y chocolates a buenos precios, pero no me atreví a adquirir electrodomésticos, en ninguna de las macrotiendas regentadas por árabes ofrecieron garantía.
5) El Eurobuilding de Villa Marina es como un paraíso con suburbios. Que bueno sería que los habitantes de las aldehuelas que rodean a este complejo recibieran la ayuda y el estímulo para cambiar sus ranchos de lata por casitas dignas, que la vialidad tuviese menos troneras y mas señalización y que los visitantes al hotel se abstuviesen de lanzar basura a la playa bajo la excusa pueril y nuevorrica (boliburguesa quizás) de "para eso estoy pagando"
6) La resignación del falconiano común es desesperante. El estado está abandonado y presa de una mala gestión en la gobernación. El nepotismo que tanto critican pero practican los rojo-rojitos ha hecho que la mujer del actual gobernador, tan carismática como carente de experiencia, se lance a la gobernación por el oficialismo. Y muchos falconianos opinan "pues que le vamos a hacer votar por ella porque aqui uno es empleado publico y va y gana la oposicion y a uno lo botan que mas habra que calarsela". Ni modo.
7) Taima Taima no es Jurassic Park ni Disneylandia, afortunadamente. Es lo que es, un recinto de exploración arqueológica. Me sentí muy mal cuando la eficiente guía comentó amargamente que muchos visitantes exclamaban "¿Y eso es todo?", "¿Y donde esta el Tiranosaurio?" o "¿No hay atracciones?". Casi que uno se espera que pregunten donde esta el Sambil de Taima Taima o donde queda el "Mardonals"
8) Los burros son fauna protegida en Paraguaná. Pintoresco detalle que ejemplifica los sorprendente que puede ser esta tierra, detrás de su cotidianidad aparente.
Cuando era niño, en los 70s, de cuando en cuando me tropezaba en la radio con algun tema "Musica de Protesta"... y siempre me llamaba la atención que las protestas eran contra los tiranos de derecha (Franco, Pinochet y similares) pero NUNCA contra los tiranos de izquierda (Castro, Ceausescu y compañia). Esa hemiplejia, por evidente y grotesca, me hizo desechar en lo adelante esa tipología de música, que de por si ya me resultaba un poco aburrida, con sus interpretes de voces engoladas y actitudes acartonadas.
En los ochentas varios buenos amigos trataron de hacerme enamorar de la "Nueva Trova" Cubana (que yo, irreverentemente comencé a llamar y sigo llamando "Nueva Traba"). pero que va... demasiada metáfora y demasiado jalabolismo para el espíritu sencillo de este servidor (ver un ejemplo aqui)
Hoy (quizás un poco tarde) descubrí a unos ingenioso cubanos llamados "Porno para Ricardo" (su sitio web aqui). Su cantante, Gorki Aguila, estuvo preso por "Peligrosidad Social" (Asusta ese concepto, tan dependiente del criterio de quien lo aplica); y hoy fue liberado. No son un dechado de elegancia en sus letras, ni tampoco las voces son como para delirar. Pero tienen el atrevimiento y la contundencia que se necesita para protestar contra una tiranía que ya va por los 50 años. Por cierto, casi todos los cantantes, cantautores y cantantuchos que se rasgaban las vestiduras cuando Franco, Pinochet o la derecha prohibían o encarcelaban a alguna voz de protesta, hicieron mutis absoluto en este caso ¿sigue la hemiplejia?
¿Se atrevera "Desorden Público" de Veenzuela a seguir cantando "Políticos Paralíticos"?
Aqui pues, el video de "El Coma Andante", dedicado al Dinosaurio...
¿Cansado de trabajar como un esclavo? ¿Cree que su labor no es reconocida? Eso nos pasa a muchos, que fuimos criados bajo el paradigma de la modernidad, y escojimos profesiones como Arquitecto, Economista, Médico, Agrónomo... en fin, profesiones en las que se trabaja mucho y se gana poco, profesiones fuera de onda, poco adaptadas a esta humanidad posmoderna y cambiante donde reina el fashion, la belleza y el espectáculo. Si usted está dispuesto a abandonar sus escrúpulos por completo, pruebe con alguna de las profesiones posmodernas que se citan a continuación. Necesita muy poco talento y esfuerzo, pero mucha ambición y desparpajo, y la capacidad para hacer el ridículo sin vergüenza y además hacerlo paracer como que está haciendo lo correcto.
ANGELOLOGO: Supongamos que usted ha fracasado en todo lo que ha intentado. La carrera, un negocio propio, su matrimonio… por lo tanto, tiene una actitud amargada y meditabunda. Está en el estadio perfecto para iniciarse como angelólogo. Asegúrese que todos lo vean triste y cabizbajo. Luego desaparezca por un tiempo, encónchese y aproveche para aprenderse la diferencia entre ángeles, arcángeles, querubines y serafines, y memorice el nombre de algunos. Reaparezca vestido de blanco, muy sonriente y bendiciente, con la mirada algo extraviada y hablando bajito. Cuando la gente note su cambio (y si no lo notan, hágaselo notar) diga que usted fue sanado por el Angel tal o cual. Ofrezca entonces su servicio (por una suma nada módica, claro) como angelólogo. No se extrañe si le ofrecen hasta su propio programa de TV.
NUTRICIONISTA ASTRAL: Los temas que están más de moda en estos tiempos posmodernos son: Las dietas y los horóscopos, así que ¿Por qué no combinarlos? Con algunos rudimentos de dietética (algo así como saber que las grasas y los carbohidratos simples son malos y las proteínas son buenas) y algo de labia zodiacal, ya está en posición de recomendar a sus clientes un régimen dietético basado en el horóscopo, que será el mismo para todo el mundo y nadie se enterará nunca. Por supuesto, una consulta sobre algo tan sofisticado cuesta mucho dinero. Y eso es lo que usted quiere, ¿verdad?
EXPERTO EN FENG SHUI: Si quiere optar por esta reconocidísima y –de más está decirlo- muy bien pagada profesión, lo primero que tiene que hacer es no pronunciar “fen chui” como los mortales comunes. En su lugar diga “fang suei”, “fong suá” o cualquier otra combinación de fonemas que suene extravagante, con lo que la gente pensará que usted si sabe hablar mandarín. Váyase luego a una tienda de regorgallas asiáticas, de esas que venden colgantes con piedras de colores, gatos a pílas que aruñan perennemente con su pata izquierda y pirámides de bronce con ojos de vidrio. Llegue a un acuerdo con el dueño, para que le pague una comisión cada vez que recomiende a alguien comprar allí. Luego lease un folleto de Feng Shui para aprenderse las frases claves como “Canalizar el Ki”, “Equilibrar la energía”, “El Trigrama Regente” y otras. Hable muy despacio y con los ojos entrecerrados, y adopte una actitud lánguida, que acompañará con ropas étnicas. Y cobre muy caro por la consulta, para que se riegue la fama de que usted “Cobra caro pero es muy bueno, por que si no ¿Por qué cobraría tanto?”. Si usted es arquitecto, olvídese de la triada forma-función-tecnología, del Neufert, de Vitrubio y de todas esas obsolescencias académicas, y entre en esta nueva onda, en la que por fin verá rentabilidad en su trabajo y experimentará la inédita sensación de que el cliente no cree saber más que usted.
LECTOR DE LAS RUNAS (O EL TAROT O EL I-CHING O LAS MANCHAS EN LAS AREPAS, O…): Si usted tiene una apariencia extravagante, sabe usar bien las palabras domingueras y es lo suficientemente chismoso(a) para averiguarle la vida a su círculo de amigos, esta es su elección. Escoja un mecanismo de adivinación poco común y practique los movimientos (barajar, mover las manos, recitar mantras, etc.) para que parezca experto. Luego ofrézcale lecturas a los amigos a los que mejor les conoce la vida, y dígales los que ellos ya saben. Con un poco de suerte su fama se extenderá y podrá montar un consultorio, cobrando carísimo (eso es condición sine qua non en toda profesión posmoderna). Es importante mantener los canales chismográficos abiertos para saber que decir. Si la persona que llega a la consulta es un perfecto desconocido para usted, musítele aquello que a todos nos gusta oir: Que es una persona que ha luchado mucho en la vida y ahora comenzará a ver el fruto de su esfuerzo, reflejado en viajes, romances, dinero a granel y fama. No falla.
MESIAS O ILUMINADO: En estos tiempos de materialismo, la gente busca un guía espiritual que le diga lo que quiere oír, así cobre caro por ello. La prueba está en todas las profesiones nombradas hasta ahora. Pero si tiene usted suficientes agallas y quiere la parte más gorda de la ganancia, invente una religión. Tome de aquí y de allá y llámela con un nombre rimbombante. Por supuesto, póngase usted como el mesías, el iluminado, el único que será capaz de salvar a sus acólitos (y solo a ellos) del caos estrepitoso que se avecina. Ello le permitirá ser el receptor final de los diezmos que pagaran gustosos sus crédulos seguidores, y que usted usará comprando mansiones extravagantes y pagando todos los gustos y vicios que tenga. Vivir en Estados Unidos o en Brasil ayuda, de allí han salido la mayoría de las religiones posmodernas. Le recomendamos que no opte por la salida fácil de convertirse en tele-evangelista. Eso pasó de moda en los noventas y la mayoría están rayados por estafadores y/o pederastas. Y es muy poco “New Age”.
MONITOR DE BAILOTERAPIA: Lo que fueron los aerobics en los 80 es la bailoterapia hoy en dia. Es sorprendente el poder de convocatoria y la obediencia que suscitan los que dirigen estas actividades, en las cuales se mueve el esqueleto con música distorsionada en el fondo y gritos de ánimo como “VAMOS”, “ASIIIII” o “DALE”. Una actividad perfecta para quienes tiene cuerpos fibrosos, ya que siempre habrá mucha gente que creerá que solo por hacer los pasitos de baile que el monitor indique, su cuerpo tomará la misma forma y tonicidad. Divertida y muy bien remunerada.
ANIMADOR DE ACTIVIDADES DE GRUPO: Muy similar a lo anterior, con ámbito de actuación en hoteles, resorts y actividades de empresas que necesitan ofrecerle recreación a sus empleados para que acepten el sueldo miserable que les pagan. Con saber gritar “Eeeesoooo” o “Sigue, Sigue” mientras pone a los otros a hacer ridiculeces como sentarse en un globo para aplastarlo o tomar agua parado de cabeza, es suficiente. Y cobrará por divertirse burlándose de los participantes ¿puede pedirse mas?
ENTRENADOR DE GIMNASIO: Si usted ha llegado leyendo hasta aquí, este oficio no es para usted. Ha gastado demasiado tiempo en algo diferente a cultivar sus músculos, que debe ser su única prioridad. Cuando ya este bien hipertrofiado, hágase pana del dueño del gimnasio para que lo contrate como instructor. No tiene que hacer nada ni explicar nada, solo lucir sus músculos. A los hombres les da pena preguntar como se usan los aparatos (macho que se respete lo sabe) y las jovencitas van a lucirse, no a hacer ejercicio, aunque usted puede fingir que les explica mientras las bucea y les mete mano. Las viejas (y algunos viejos) van a ir a levantárselo a usted. Ahí está el quid del asunto. Le saca un buen fajo de billetes a la vieja (o viejo) y lo usa para salir con la jovencita. Un negocio redondo. Con un poco de suerte, puede llegar a Hollywood; e incluso, a gobernador de California.
CANTANTE DE RAP O REGUETON: Si usted ha soñado con la fama y vida glamorosa de los cantantes pero no tiene ni una pízca de voz, su futuro está en el reguetón o en el rap (que también llaman hip hop). Adopte una actitud pendenciera, póngase a hablar mal de otro rapero o reguetonero e invéntese una niñez de abusos, vida en la calle, miseria e incomprensión. Use ropa estrambótica, muy brillante, maximalista y kitsch, haga figuras extrañas con sus manos y ponga cara de perro las 24 horas. Lo único difícil de esta profesión es buscarse el contacto en las disqueras, pero eso también es difícil para los cantantes de verdad, que igual van a ganar menos dinero que usted.
DIYEI: Invéntese un nombre que mezcle lo sofisticado con lo chaborro o lo foráneo con el kitsch nacional; algo así como “DJ Yogananda Cachilapo” y prohíba que lo llamen de otra manera. Asista a cuantas fiestas, raves y jam sessions pueda, ya sea coleado o pagándole al portero, con un poco de suerte, de tanto ser visto con el tiempo podrá entrar sin problemas e incluso ser invitado. Agarre los pantalones de poliéster de su papa, el chal de su abuela, los lentes mega retro que trajo su tía de Maicao en 1976, añada algún detalle autóctono, como una cayena en el cabello, y use tal atuendo como un uniforme, acompañado de un i-pod y un pen drive donde supuestamente tiene su música. Ah, claro, la música. Bájela por Internet. Mientras más anónima, monocorde y extraña, mejor. Un día, atrévase a poner su pen drive en el equipo, y finja que está colocando discos de vinilo. Su carrera como Diyei habrá comenzado.
JOVEN ARTISTA PLASTICO: Si usted ha experimentado durísimo con las drogas recreativas, tiene mucha labia, menos de 25 años y un buen contacto en el Salón Pirelli de Jóvenes Artistas, su camino está allanado. Haga una “instalación”, mientras mas incomprensible, básica, simplista y poco original, mejor. Acompáñela de un nombre larguísimo y una igualmente larguísima memoria descriptiva en la que hable de los temas de los que siempre tratan estas obras: El sufrimiento por vivir en la ciudad, la desorientación de la juventud, la diversidad o el calentamiento global. Sea esquivo con la prensa y con sus colegas, y hable poco en público. No vaya a ser que se descubra que, de verdad, usted no tiene nada relevante que decir. Y trate de acumular fama y riqueza para que después de los 30, cuando su carrera como joven artista plástico haya muerto, pueda dedicarse a otra cosa.
UÑOLOGO: Se ha subestimado muchísimo la importancia de la queratina en la vida actual. De hecho, más del 50% del presupuesto de las damas (y de algunos caballeros) de la posmodernidad se invierte en cuidar y embellecer excrecencias queratinosas, a saber: Cabello y uñas. Con la gran variedad de productos, tratamientos, postizos y tendencias pictóricas que han acaparado estas últimas, no extraña el auge de la profesión de uñólogo. Ciertamente hay que tener un mínimo de habilidad, y mucha labia para entretener a la clientela mientras se le hace la manicura polinesia, el tratamiento humectante con aceite de macadamia, o la implantación de postizos de fibra de carbono 14. Pero las ganancias, créalo, valen la pena.
MISSOLOGO: La belleza es ahora una industria y los missólogos son los relacionistas públicos de esa industria. Para ganar un certamen de belleza no hay que ser bella, sino corresponder al patrón estético de “Miss”. Los missólogos deben ser expertos en eso, y además tener una memoria prodigiosa para recordar quien fue Miss Pernambuco en 1947 o cual candidata del Miss Nueva Guinea 1976 fue descalificada por haber practicado el canibalismo con una rival. Quizás de todas las profesiones aquí mencionadas, esta es la más exigente.
ASESOR DE IMAGEN: La posmodernidad obliga a que nos veamos permanentemente jóvenes, hermosos, magros y elegantes, sin importar si en nuestros cráneos en lugar de materia gris, hay 4 cucarachas jugando dominó. La mayoría de la gente no sabe como arreglársela para tener un look avasallante, y ahí es donde entra el asesor o asesora de imagen. Tome a alguien con necesidad de sentirse “forever young”, mejor aún si es una nueva rica (en Venezuela, una boliburguesa) o un viejo verde enamorado de una jovenzuela. Lea algunas revistas del tipo “GQ”, “Ocean Drive”, “Elle” o “Harper´s Bazaar” para que adquiera el vocabulario adecuado. Tome una de las personas y hágala ir a alguna peluquería de esas que cobran tres sueldos mínimos por secarle el cabello a las féminas o cortarle los pelos de la nariz a los féminos. Luego acompañe a la persona a la boutique más cara que encuentre y hágala comprar una prenda de precio obsceno. Elógiela cuando se la pruebe, usando las palabras que aprendió en sus lecturas. Con un poco de suerte, la golpeada autoestima se elevará y usted habrá comenzado su carrera como asesor de imagen.
COACH DE NEGOCIOS: Similar a la profesión anterior, cambiando los “forever young” por empresas con ínfulas y las revistas de modas por Best Sellers tipo “Quien Se Ha Llevado Mi Queso” o “El Monje Que Vendió Su Ferrari”. Las visitas a la peluquería y a la boutique se cambian por cursos “In Company”. No olvide pedirle su comisión a los charlatanes que dictan los cursos, o mejor aún, díctelos usted mismo.
TERAPISTA SEXUAL: No sorprende que la profesión más antigua del mundo haya evolucionado para adaptarse a los paradójicos tiempos que corren y mantenerse vigente y muy bien remunerada. El secreto está en elegir bien los clientes, mientras más adinerados sean, más posibilidad existe de que se mantenga en el status más alto (como Terapista Sexual), evitando caer en los rangos inferiores de este oficio, a saber: Masajista y por último, Trabajadora (o Trabajador) Sexual. La juventud real y la inexperiencia fingida también ayudan.
DISTINGUIDA DAMA DE LA SOCIEDAD: Esta es otra de las pocas profesiones modernas que aun sigue siendo exitosa en esta posmoderna contemporaneidad, quizás porque el dinero y el poder no pasan de moda nunca. El medio para acceder a este oficio (muy parecido, en el fondo, al anterior) es convertirse en consorte de un hombre poderoso y adinerado, no importa el origen de sus bienes. Incluso los militares que están en la buena con el gobierno funcionan. Aquí lo importante es hacerse pana de los comentaristas de la sección “sociales” de los medios, y ya el mandado está hecho. No tiene que hacer nada más que ir a fiestas, ser jurado de concursos de arte o de belleza, asistir a bautizos de libros, etc., por supuesto, cobrando enjundiosas sumas por quitarle el puesto a gente más preparada que usted.
DEFENSOR DE LA REVOLUCION (TARIFADO): ¿Quién dijo que las profesiones de la posmodernidad son solo para gente joven y bella? Esta es la opción ideal para los poco agraciados, de hecho, mientras más desagradable, chocante o nauseabunda sea su apariencia, mejor. La ausencia de piezas dentales es un valor agregado, al igual que los errores de dicción y la agresividad malediciente. Usted puede formar parte de las brigadas de motorizados, de los que insultan a los opositores en la calle o de los que saquean; contando siempre con que el gobierno le dará como mínimo sus viáticos, su arroz con huevo, su botellita de aguardiente y sus cigarritos, aliñados o no. Si usted se destaca, digamos, golpeando a alguna anciana opositora o saqueando una estación de TV, lo premian con una moto, o hasta una vivienda, si no con un cargo público. No se requiere ningún nivel educativo, recordemos que hay un bachiller (ex - chofer de autobús) que ahora es canciller. Si usted no es lo suficientemente feo ni desagradable, siempre tiene la opción de ser tarifado electrónico, escribiendo en los foros de internet lo que le indicarán sus asesores del G-2. Eso si: Esto solo funciona en algunos paises. No hace falta decir cuales, ¿verdad?
COMENTARISTA DE CANAL DE TELEVISION DEL GOBIERNO: Al igual que la anterior, esta profesión solo funciona en naciones con gobiernos autocráticos afanados en perpetuarse y necesitados de adulación perenne. No se necesita ninguna preparación ni conocimiento en ninguna área, ni siquiera voz de locutor (con impostarla un poco estilo años 70 es suficiente). Solo demostrar fidelidad al gobierno, hablando pestes de sus enemigos y elogiando a sus amigos de turno. Cuando se equivoque muy feo, el gobierno le pagara un viaje al exterior por un tiempo, hasta que el asunto se olvide. Y para la muestra…
La historia nos abruma. Sucede cada vez mas rápida e intensamente, arrojando en pocos días capas y capas de información que sepultan los recuerdos, las tendencias, las evocaciones de lo vivido. Francis Fukuyama ya hablo de ello en sus ensayos sobre el fin de la historia, aunque el cita otros motivos para dictar tal acta de defunción. El caso es que hay sucesos recientes que insólitamente parece que se nos hubiesen olvidado a todos, aunque no falta algún fanático de las pequeñas historias y de los recuerdos intrascendentes que nos haga superar ese olvido y traiga a colación algún detalle que rompe la represa del exceso de información acumulada y propicia una riada de recuerdos casi siempre acompañada de una sonrisa dolorosa, quizás por la nostalgia.
El caso es que quien escribe se cuenta, orgullosamente, dentro de las filas de los que tratan de mantener vivo el recuerdo de esas intrascendencias.
Cualquiera que haya vivido en la Venezuela de 1994 recordará "La Guerra de las Colas". Una sorprendente negociación ocasionó que toda la maquinaria, plantas de producción y logística de la Organización Cisneros que se encontraba al servicio de la Pepsi Cola Internaciona pasase a formar parte de su archirrival Coca Cola. El hecho está bien documentado desde el punto de vista de los negocios y el mercadeo en varios sitios web, pero poca gente ha hablado del impacto de tal viraje en el ciudadano común. Los que preferimos la Pepsi nos quedamos de una pieza al ver como ese negro líquido de todos los días desaparecía de los anaqueles, de las neveras, bodegas, supermercados y restaurantes, ante la ausencia de una planta que la produjese en el pais. Tomarse una Pepsi se convirtió en una muestra de lujo, comparable a ingerir una copa de Möet-Chandon. Quienes viajaban a Cúcuta o Maicao traían Pepsi para regalarla como muestra de aprecio, o venderla con enjundiosa usura.
Poco a poco la Pepsi fue comenzando a producirse, pero nunca recupero el liderazgo, de modo que dejamos de ser una rareza, uno de los pocos paises en los que la Pepsi superaba a la Coca, para convertirnos en una cifra mas de la estadistica. Y ya la pepsi no sabe igual. Serán manías mías.
Por esa época igualmente (o quizás un poco antes) comenzó a notarse un hecho curioso en las discotecas, tascas, fiestas de graduación, bodas, bautizos o guateques de cualquier tipo. Cuando sonaba la "Changa" (musica house de la época) se formaba una especie de cuadrilla variopinta en la que TODOS los involucrados repetían hipnóticamente una sucesión de pasos de baile, más sueltos y menos elaborados que el minué o la polka decimonónicos, pero con el mismo espíritu de reiteración ad nauseam de los movimientos básicos. Ignoro de donde salió tal costumbre (imagino que del sitio de moda en Las Mercedes para la época, supongo que mi consecuente lectora Sin Anestesia, mas curtida en esas lides, podrá ilustrarme), pero se extendió por todo el país cual epidemia de dengue. De modo que desde los mas fashion clubs capitalinos hasta la mas humilde fiesta vecinal en San Vicente de la Revancha tenían en comun la aparición del bailecito de marras (que algunos bautizaron "La Ruleta") cada vez que sonaba Dr. Alban, Snap, e incluso Proyecto 1. Eso si, cuando la revista "Todo en Domingo" (versión depauperada del "Feriado") hizo un reportaje sobre el baile en cuestión, ya podía vaticinarse el fin de tan curiosa costumbre; que no murió del todo, pues tuvo su prolongación en "La Macarena".
¿Verdad que da gusto acordarse de esas intrascendencias? Sobre todo si tenemos en cuenta que en aquella época, Venezuela era una sola...
Bueno, para no ponerme pesado, un videíto de unos adolescentes del Colegio "San Jose" de Maracay, practicando los pasos del baile descrito, para no quedarse fuera de onda. El video lo sustraje sin permiso de youtube, fue montado originalmente por el usuario LuisitoAcademos y mejorado digitalmente por Pablo. Disfrutenlo y recuerden! ¿O me van a decir que NUNCA bailaron asi? (Silmariat y Sina, la pregunta es con ustedes)
Mi muy poco estimado Dr. Edmundo Chirinos, ex-rector de la U.C.V. ex cabdidato presidencial por el P.C.V. ex psiquiatra de Chávez y mejor no sigo porque por lo visto usted en todo es un "ex":
Me dirijo a usted en la oportunidad me manifestarle mi alegría por el hecho de que se le haya acusado de matar a la cuasi periodista Roxana Vargas (paz a su alma y consuelo a sus deudos), y que por ende, le hayan dictado auto de detención y haya tenido que entregarse al remedo de justicia que hay en este pais, la cual espero esta vez funcione.
Quien lo diria, al verlo tan orondo e impudico declarando en 1984 que usted era un Casanova (o dijo Don Juan?) impenitente, que sus relaciones duraban de una semana a tres meses, y que nosotros, los jóvenes de la gloriosa e irrepetible decada de los 80's eramos una "generacion boba", y resulta que cuando se estaba entregando a la justicia bajó usted la cabeza. Con vergüenza. Como un reo mas. No se atrevió a mostrar su cara. En su lugar, apareció su cabellera en abanico, como siempre, teñida de un Bigene (ahora se llama Bigen) tan negro como su conciencia. Al menos sigue usted conservando la ausencia del sentido del ridiculo que le ha caracterizado, desde su gris gestion en el rectorado de la UCV hasta su blandengue e invertebrada coartada, pasando por su predecible fracaso como candidato presidencial.
¿Que me cuenta de usted a estas alturas, Doctor Chirinos? ¿Practica todavia su obsoleta ideología? ¿Es usted aún comunista de café, de esos que viajan y hablan pistoladas muy seguido pero jamás ha echado pico ni ha sido mensajero? Confiéseme algo: ¿Para que inventó que usted fue psiquiatra de Lusinchi y de Caldera, si sabía que iba a ser desmentido? ¿Quiere usted demostrarle a todo el mundo que es un mentiroso, o como diría mi generacion, "sendo mojonero"?
¿Como se siente cuando sus antiguas pacientes dicen que usted le introducia sus dedos en la vagina cuando las sedaba? ¿Piensa que hacen leña del arbol caido? ¿Y lo que usted hacia como se llama? Por cierto, ¿lo de los dedos es por placer? ¿o por frustracion ante el hecho de que no hay viagra, cialis, uprima etc. que pueda levantar ese colgajo en el que por lo visto reside su autoestima?
Dr. Chirinos, podría seguir preguntandole tantas cosas e imaginando sus respuestas, absurdas y desgastadas, expresadas en esa voz meliflua de castrato (o de loca fuerte, segun se vea) que lo caracteriza... pero imagino que tendra usted poco tiempo, el teñido y el alisado del cabello son actividades terriblemente agotadoras y extensas, segun me dicen, usted sabrá si lo son tanto o mas que planificar y ejecutar el crimen de una joven estudiante solo porque si, porque le caia mal, porque usted, como tantos de los de su bando, odian lo que no pueden tener; y por eso odia la juventud. La odiaba en 1984 cuando profirio su infeliz frase y la odia mas ahora cuando, según los organismos competentes, convirtió a su paciente en su víctima. Parece ser usted, además de un cacaseno, un criminal. Y eso no hay Bigene que lo tape.