24 agosto 2008

Profesiones Posmodernas (Que facil es ser....)



¿Cansado de trabajar como un esclavo? ¿Cree que su labor no es reconocida? Eso nos pasa a muchos, que fuimos criados bajo el paradigma de la modernidad, y escojimos profesiones como Arquitecto, Economista, Médico, Agrónomo... en fin, profesiones en las que se trabaja mucho y se gana poco, profesiones fuera de onda, poco adaptadas a esta humanidad posmoderna y cambiante donde reina el fashion, la belleza y el espectáculo. Si usted está dispuesto a abandonar sus escrúpulos por completo, pruebe con alguna de las profesiones posmodernas que se citan a continuación. Necesita muy poco talento y esfuerzo, pero mucha ambición y desparpajo, y la capacidad para hacer el ridículo sin vergüenza y además hacerlo paracer como que está haciendo lo correcto.

ANGELOLOGO: Supongamos que usted ha fracasado en todo lo que ha intentado. La carrera, un negocio propio, su matrimonio… por lo tanto, tiene una actitud amargada y meditabunda. Está en el estadio perfecto para iniciarse como angelólogo. Asegúrese que todos lo vean triste y cabizbajo. Luego desaparezca por un tiempo, encónchese y aproveche para aprenderse la diferencia entre ángeles, arcángeles, querubines y serafines, y memorice el nombre de algunos. Reaparezca vestido de blanco, muy sonriente y bendiciente, con la mirada algo extraviada y hablando bajito. Cuando la gente note su cambio (y si no lo notan, hágaselo notar) diga que usted fue sanado por el Angel tal o cual. Ofrezca entonces su servicio (por una suma nada módica, claro) como angelólogo. No se extrañe si le ofrecen hasta su propio programa de TV.

NUTRICIONISTA ASTRAL: Los temas que están más de moda en estos tiempos posmodernos son: Las dietas y los horóscopos, así que ¿Por qué no combinarlos? Con algunos rudimentos de dietética (algo así como saber que las grasas y los carbohidratos simples son malos y las proteínas son buenas) y algo de labia zodiacal, ya está en posición de recomendar a sus clientes un régimen dietético basado en el horóscopo, que será el mismo para todo el mundo y nadie se enterará nunca. Por supuesto, una consulta sobre algo tan sofisticado cuesta mucho dinero. Y eso es lo que usted quiere, ¿verdad?

EXPERTO EN FENG SHUI: Si quiere optar por esta reconocidísima y –de más está decirlo- muy bien pagada profesión, lo primero que tiene que hacer es no pronunciar “fen chui” como los mortales comunes. En su lugar diga “fang suei”, “fong suá” o cualquier otra combinación de fonemas que suene extravagante, con lo que la gente pensará que usted si sabe hablar mandarín. Váyase luego a una tienda de regorgallas asiáticas, de esas que venden colgantes con piedras de colores, gatos a pílas que aruñan perennemente con su pata izquierda y pirámides de bronce con ojos de vidrio. Llegue a un acuerdo con el dueño, para que le pague una comisión cada vez que recomiende a alguien comprar allí. Luego lease un folleto de Feng Shui para aprenderse las frases claves como “Canalizar el Ki”, “Equilibrar la energía”, “El Trigrama Regente” y otras. Hable muy despacio y con los ojos entrecerrados, y adopte una actitud lánguida, que acompañará con ropas étnicas. Y cobre muy caro por la consulta, para que se riegue la fama de que usted “Cobra caro pero es muy bueno, por que si no ¿Por qué cobraría tanto?”. Si usted es arquitecto, olvídese de la triada forma-función-tecnología, del Neufert, de Vitrubio y de todas esas obsolescencias académicas, y entre en esta nueva onda, en la que por fin verá rentabilidad en su trabajo y experimentará la inédita sensación de que el cliente no cree saber más que usted.

LECTOR DE LAS RUNAS (O EL TAROT O EL I-CHING O LAS MANCHAS EN LAS AREPAS, O…): Si usted tiene una apariencia extravagante, sabe usar bien las palabras domingueras y es lo suficientemente chismoso(a) para averiguarle la vida a su círculo de amigos, esta es su elección. Escoja un mecanismo de adivinación poco común y practique los movimientos (barajar, mover las manos, recitar mantras, etc.) para que parezca experto. Luego ofrézcale lecturas a los amigos a los que mejor les conoce la vida, y dígales los que ellos ya saben. Con un poco de suerte su fama se extenderá y podrá montar un consultorio, cobrando carísimo (eso es condición sine qua non en toda profesión posmoderna). Es importante mantener los canales chismográficos abiertos para saber que decir. Si la persona que llega a la consulta es un perfecto desconocido para usted, musítele aquello que a todos nos gusta oir: Que es una persona que ha luchado mucho en la vida y ahora comenzará a ver el fruto de su esfuerzo, reflejado en viajes, romances, dinero a granel y fama. No falla.

MESIAS O ILUMINADO: En estos tiempos de materialismo, la gente busca un guía espiritual que le diga lo que quiere oír, así cobre caro por ello. La prueba está en todas las profesiones nombradas hasta ahora. Pero si tiene usted suficientes agallas y quiere la parte más gorda de la ganancia, invente una religión. Tome de aquí y de allá y llámela con un nombre rimbombante. Por supuesto, póngase usted como el mesías, el iluminado, el único que será capaz de salvar a sus acólitos (y solo a ellos) del caos estrepitoso que se avecina. Ello le permitirá ser el receptor final de los diezmos que pagaran gustosos sus crédulos seguidores, y que usted usará comprando mansiones extravagantes y pagando todos los gustos y vicios que tenga. Vivir en Estados Unidos o en Brasil ayuda, de allí han salido la mayoría de las religiones posmodernas. Le recomendamos que no opte por la salida fácil de convertirse en tele-evangelista. Eso pasó de moda en los noventas y la mayoría están rayados por estafadores y/o pederastas. Y es muy poco “New Age”.

MONITOR DE BAILOTERAPIA: Lo que fueron los aerobics en los 80 es la bailoterapia hoy en dia. Es sorprendente el poder de convocatoria y la obediencia que suscitan los que dirigen estas actividades, en las cuales se mueve el esqueleto con música distorsionada en el fondo y gritos de ánimo como “VAMOS”, “ASIIIII” o “DALE”. Una actividad perfecta para quienes tiene cuerpos fibrosos, ya que siempre habrá mucha gente que creerá que solo por hacer los pasitos de baile que el monitor indique, su cuerpo tomará la misma forma y tonicidad. Divertida y muy bien remunerada.

ANIMADOR DE ACTIVIDADES DE GRUPO: Muy similar a lo anterior, con ámbito de actuación en hoteles, resorts y actividades de empresas que necesitan ofrecerle recreación a sus empleados para que acepten el sueldo miserable que les pagan. Con saber gritar “Eeeesoooo” o “Sigue, Sigue” mientras pone a los otros a hacer ridiculeces como sentarse en un globo para aplastarlo o tomar agua parado de cabeza, es suficiente. Y cobrará por divertirse burlándose de los participantes ¿puede pedirse mas?

ENTRENADOR DE GIMNASIO: Si usted ha llegado leyendo hasta aquí, este oficio no es para usted. Ha gastado demasiado tiempo en algo diferente a cultivar sus músculos, que debe ser su única prioridad. Cuando ya este bien hipertrofiado, hágase pana del dueño del gimnasio para que lo contrate como instructor. No tiene que hacer nada ni explicar nada, solo lucir sus músculos. A los hombres les da pena preguntar como se usan los aparatos (macho que se respete lo sabe) y las jovencitas van a lucirse, no a hacer ejercicio, aunque usted puede fingir que les explica mientras las bucea y les mete mano. Las viejas (y algunos viejos) van a ir a levantárselo a usted. Ahí está el quid del asunto. Le saca un buen fajo de billetes a la vieja (o viejo) y lo usa para salir con la jovencita. Un negocio redondo. Con un poco de suerte, puede llegar a Hollywood; e incluso, a gobernador de California.

CANTANTE DE RAP O REGUETON: Si usted ha soñado con la fama y vida glamorosa de los cantantes pero no tiene ni una pízca de voz, su futuro está en el reguetón o en el rap (que también llaman hip hop). Adopte una actitud pendenciera, póngase a hablar mal de otro rapero o reguetonero e invéntese una niñez de abusos, vida en la calle, miseria e incomprensión. Use ropa estrambótica, muy brillante, maximalista y kitsch, haga figuras extrañas con sus manos y ponga cara de perro las 24 horas. Lo único difícil de esta profesión es buscarse el contacto en las disqueras, pero eso también es difícil para los cantantes de verdad, que igual van a ganar menos dinero que usted.

DIYEI: Invéntese un nombre que mezcle lo sofisticado con lo chaborro o lo foráneo con el kitsch nacional; algo así como “DJ Yogananda Cachilapo” y prohíba que lo llamen de otra manera. Asista a cuantas fiestas, raves y jam sessions pueda, ya sea coleado o pagándole al portero, con un poco de suerte, de tanto ser visto con el tiempo podrá entrar sin problemas e incluso ser invitado. Agarre los pantalones de poliéster de su papa, el chal de su abuela, los lentes mega retro que trajo su tía de Maicao en 1976, añada algún detalle autóctono, como una cayena en el cabello, y use tal atuendo como un uniforme, acompañado de un i-pod y un pen drive donde supuestamente tiene su música. Ah, claro, la música. Bájela por Internet. Mientras más anónima, monocorde y extraña, mejor. Un día, atrévase a poner su pen drive en el equipo, y finja que está colocando discos de vinilo. Su carrera como Diyei habrá comenzado.

JOVEN ARTISTA PLASTICO: Si usted ha experimentado durísimo con las drogas recreativas, tiene mucha labia, menos de 25 años y un buen contacto en el Salón Pirelli de Jóvenes Artistas, su camino está allanado. Haga una “instalación”, mientras mas incomprensible, básica, simplista y poco original, mejor. Acompáñela de un nombre larguísimo y una igualmente larguísima memoria descriptiva en la que hable de los temas de los que siempre tratan estas obras: El sufrimiento por vivir en la ciudad, la desorientación de la juventud, la diversidad o el calentamiento global. Sea esquivo con la prensa y con sus colegas, y hable poco en público. No vaya a ser que se descubra que, de verdad, usted no tiene nada relevante que decir. Y trate de acumular fama y riqueza para que después de los 30, cuando su carrera como joven artista plástico haya muerto, pueda dedicarse a otra cosa.

UÑOLOGO: Se ha subestimado muchísimo la importancia de la queratina en la vida actual. De hecho, más del 50% del presupuesto de las damas (y de algunos caballeros) de la posmodernidad se invierte en cuidar y embellecer excrecencias queratinosas, a saber: Cabello y uñas. Con la gran variedad de productos, tratamientos, postizos y tendencias pictóricas que han acaparado estas últimas, no extraña el auge de la profesión de uñólogo. Ciertamente hay que tener un mínimo de habilidad, y mucha labia para entretener a la clientela mientras se le hace la manicura polinesia, el tratamiento humectante con aceite de macadamia, o la implantación de postizos de fibra de carbono 14. Pero las ganancias, créalo, valen la pena.

MISSOLOGO: La belleza es ahora una industria y los missólogos son los relacionistas públicos de esa industria. Para ganar un certamen de belleza no hay que ser bella, sino corresponder al patrón estético de “Miss”. Los missólogos deben ser expertos en eso, y además tener una memoria prodigiosa para recordar quien fue Miss Pernambuco en 1947 o cual candidata del Miss Nueva Guinea 1976 fue descalificada por haber practicado el canibalismo con una rival. Quizás de todas las profesiones aquí mencionadas, esta es la más exigente.

ASESOR DE IMAGEN: La posmodernidad obliga a que nos veamos permanentemente jóvenes, hermosos, magros y elegantes, sin importar si en nuestros cráneos en lugar de materia gris, hay 4 cucarachas jugando dominó. La mayoría de la gente no sabe como arreglársela para tener un look avasallante, y ahí es donde entra el asesor o asesora de imagen. Tome a alguien con necesidad de sentirse “forever young”, mejor aún si es una nueva rica (en Venezuela, una boliburguesa) o un viejo verde enamorado de una jovenzuela. Lea algunas revistas del tipo “GQ”, “Ocean Drive”, “Elle” o “Harper´s Bazaar” para que adquiera el vocabulario adecuado. Tome una de las personas y hágala ir a alguna peluquería de esas que cobran tres sueldos mínimos por secarle el cabello a las féminas o cortarle los pelos de la nariz a los féminos. Luego acompañe a la persona a la boutique más cara que encuentre y hágala comprar una prenda de precio obsceno. Elógiela cuando se la pruebe, usando las palabras que aprendió en sus lecturas. Con un poco de suerte, la golpeada autoestima se elevará y usted habrá comenzado su carrera como asesor de imagen.

COACH DE NEGOCIOS: Similar a la profesión anterior, cambiando los “forever young” por empresas con ínfulas y las revistas de modas por Best Sellers tipo “Quien Se Ha Llevado Mi Queso” o “El Monje Que Vendió Su Ferrari”. Las visitas a la peluquería y a la boutique se cambian por cursos “In Company”. No olvide pedirle su comisión a los charlatanes que dictan los cursos, o mejor aún, díctelos usted mismo.

TERAPISTA SEXUAL: No sorprende que la profesión más antigua del mundo haya evolucionado para adaptarse a los paradójicos tiempos que corren y mantenerse vigente y muy bien remunerada. El secreto está en elegir bien los clientes, mientras más adinerados sean, más posibilidad existe de que se mantenga en el status más alto (como Terapista Sexual), evitando caer en los rangos inferiores de este oficio, a saber: Masajista y por último, Trabajadora (o Trabajador) Sexual. La juventud real y la inexperiencia fingida también ayudan.

DISTINGUIDA DAMA DE LA SOCIEDAD: Esta es otra de las pocas profesiones modernas que aun sigue siendo exitosa en esta posmoderna contemporaneidad, quizás porque el dinero y el poder no pasan de moda nunca. El medio para acceder a este oficio (muy parecido, en el fondo, al anterior) es convertirse en consorte de un hombre poderoso y adinerado, no importa el origen de sus bienes. Incluso los militares que están en la buena con el gobierno funcionan. Aquí lo importante es hacerse pana de los comentaristas de la sección “sociales” de los medios, y ya el mandado está hecho. No tiene que hacer nada más que ir a fiestas, ser jurado de concursos de arte o de belleza, asistir a bautizos de libros, etc., por supuesto, cobrando enjundiosas sumas por quitarle el puesto a gente más preparada que usted.

DEFENSOR DE LA REVOLUCION (TARIFADO): ¿Quién dijo que las profesiones de la posmodernidad son solo para gente joven y bella? Esta es la opción ideal para los poco agraciados, de hecho, mientras más desagradable, chocante o nauseabunda sea su apariencia, mejor. La ausencia de piezas dentales es un valor agregado, al igual que los errores de dicción y la agresividad malediciente. Usted puede formar parte de las brigadas de motorizados, de los que insultan a los opositores en la calle o de los que saquean; contando siempre con que el gobierno le dará como mínimo sus viáticos, su arroz con huevo, su botellita de aguardiente y sus cigarritos, aliñados o no. Si usted se destaca, digamos, golpeando a alguna anciana opositora o saqueando una estación de TV, lo premian con una moto, o hasta una vivienda, si no con un cargo público. No se requiere ningún nivel educativo, recordemos que hay un bachiller (ex - chofer de autobús) que ahora es canciller. Si usted no es lo suficientemente feo ni desagradable, siempre tiene la opción de ser tarifado electrónico, escribiendo en los foros de internet lo que le indicarán sus asesores del G-2. Eso si: Esto solo funciona en algunos paises. No hace falta decir cuales, ¿verdad?

COMENTARISTA DE CANAL DE TELEVISION DEL GOBIERNO: Al igual que la anterior, esta profesión solo funciona en naciones con gobiernos autocráticos afanados en perpetuarse y necesitados de adulación perenne. No se necesita ninguna preparación ni conocimiento en ninguna área, ni siquiera voz de locutor (con impostarla un poco estilo años 70 es suficiente). Solo demostrar fidelidad al gobierno, hablando pestes de sus enemigos y elogiando a sus amigos de turno. Cuando se equivoque muy feo, el gobierno le pagara un viaje al exterior por un tiempo, hasta que el asunto se olvide. Y para la muestra…

5 comentarios:

Waiting for Godot dijo...

Tuve que ver 10 veces el video para creerlo. Besos.

Sin Anestesia dijo...

Coño Sal,

Yo tú, me dedicaría a dar charlas de orientación vocacional en los colegios, universidades, y cuanto foro existiese, porque la cantidad de gente perdida en este mundo es increíble.
Si alguien con tus conocimientos me hubiera orientado en 5to. año de bachillerato, no hubiera terminado siendo la aburrida (y pelabola) profesional que soy, probablemente estarías hablando con una flamante lectora de tarot, o me dedicaría a la astrología, (mira a Adriana Azzi cómo es de famosa, y a Hermes donde me lo dejas?)

Yo tú me dejaba de esa vaina y que arquitecto y me dedicaba a repartir todo ese bagaje vocacional que posees

(jajajajajajajjajajajajajajajajaa!!!! que pajúos somos, jajajajajajajajjajajajajajjaj!!!!! )

Un beeeeeeeeeeeeesooooooooooooteeeeeeeeeeeeeeee

:-)

Saldivia dijo...

Ay Sina... que no diera yo por tener el atrevimiento y la falta de escrupulos para asumir alguna de esas lucrativas profesiones! pero esa conciencia hiperplasica que herede de mis viejos no me deja en paz, y me ata a esa modernidad atavica... no me deja ser posmoderno. ASi que al menos escribo sobre eso JA JA JA JA!

Waiting: Y si supieras la excusa que dio el "comentarista" de marras.... dijo que fue un montaje! No te digo yo?

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Lloro o río?

Todo lo mejor para ti.

PS: "pirámides de bronce con ojos de vidrio". Está de perlas

rafico dijo...

cómo? jejejeje



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Sobre profesiones... te contaré algo, el hermano de mi padrino estudio sicología, se graduo y montó un consultoriio de tarot, y dejame decirte que se da sus gustos.

No sé que tan postmoderno sea todas estas profesiones de esta nueva era, pero de que ganan plata y se vive de ello si que lo veo...

Un abrazo.