11 octubre 2005

La Teta de Tatiana, la de Janet y la de la camella


Cuando el vestido de Janet Jackson se abrió estratégicamente, dejando ver su pecho moreno y abundoso, probablemente muchos recordaron un incidente similar ocurrido en 1979, cuando la representante venezolana, la voluptuosa Tatiana Capote sufrió un "accidente" similar en un desfile preliminar del Miss Mundo. En ambos casos, una inusitada reacción puritana se dejó sentir (acerbas críticas para Janet, descalificación para Tati). Yo suelo pensar que muchos de los que promueven ese puritanismo ridículo y extemporáneo se muerden los codos por no poder tener unas tetas así en su cuerpo o entre sus manos.

Curiosamente, la mayoría de estas reacciones puritanas proviene de los EEUU. Claro, tampoco la cosa es como para decir que la sociedad estadounidense está podrida (si es así, este no será el mas relevante de los sintomas, creo) o para sugerir, como un español que conozco (de esos europeos que odian a los gringos por ser la competencia más directa del colosal imperio de la UE), que la resistencia Iraquí debería tatuarse unas tetas en la frente, para que los soldados norteamericanos se asusten y huyan a orar al templo protestante mas cercano. Se le olvida al españoleto en cuestión que los musulmanes radicales impiden y castigan inflexiblemente la exhibición de casi todo el cuerpo femenino, así que la que sirva de modelo para el tatuaje, morirá irremisiblemente apedreada por inmoral, según órdenes de los mulas, ayatolas o cualesquiera mandamases de la jerarquía religiosa mahometana. Así que tendrían que tatuarse una teta de camella, que si está permitida.

Que curioso... a la gran mayoría de la población mundial le gustan las tetas, pero un porcentaje mucho menor está dispuesto a reconocerlo en público (aunque en privado las gocen, las admiren o las simulen). Con el odioso ejemplo que nos dan los musulmanes radicales y su vida aburrida... ¿todavía hay gente tan obtusa como para ser conservadora en pleno siglo XXI en el hemisferio occidental?